26.05.2024 |
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Estos son los gustos etílicos de lujo en el Falcon de Sánchez

La decisión de incluir alimentos y bebidas de alta gama en el catering del Falcon ha generado indignación entre la ciudadanía española, que cuestiona si es apropiado gastar tanto dinero en lujos mientras se aplican recortes presupuestarios en otras áreas

Sánchez cuenta con marcas de primer nivel para disfrutar en el Falcon. / EP
Sánchez cuenta con marcas de primer nivel para disfrutar en el Falcon. / EP
Estos son los gustos etílicos de lujo en el Falcon de Sánchez

En medio de la incertidumbre económica y las tensiones políticas, un tema ha vuelto a encender el debate en España: el contrato de catering para el avión oficial, el Falcon. Este servicio, que proporciona comida y bebida durante los viajes del presidente y otros altos funcionarios del gobierno, ha sido objeto de críticas recientes debido a su aumento de costos y la calidad de los productos ofrecidos.

Desde que se reveló en el Boletín Oficial del Estado el pasado diciembre, el contrato ha generado polémica, especialmente por el notable aumento del 150% en su costo desde 2018. Mientras que bajo el gobierno anterior se pagaban alrededor de 80.000 euros, la cifra ha ascendido a más de 200.000 euros con la actual administración.

Pero más allá de los números, lo que ha suscitado mayor indignación son las marcas premium de alimentos y bebidas incluidas en el contrato. Whiskeys como Chivas, Cardú y Johnny Walker, rones como Matusalén, Brugal y Cacique Añejo, vodka Absolut y ginebra Bombay-Safir Limited Edition son solo algunas de las opciones que se ofrecen a bordo del Falcon. Además, se mencionan aperitivos gourmet como jamón de pata negra, anchoas del Cantábrico, quesos manchegos, y una variedad de pescados y carnes de alta calidad, junto con una selección de postres exquisitos.

Para muchos, este derroche de recursos públicos resulta inaceptable, especialmente en un momento de dificultades económicas y recortes presupuestarios en otras áreas. Se cuestiona si es ético gastar tanto dinero en lujos mientras se pide a la ciudadanía que apriete el cinturón.

Sin embargo, otros defienden este cambio como una señal de modernización y adaptación a los estándares internacionales. Argumentan que ofrecer alimentos y bebidas de calidad es una práctica común en la diplomacia y puede ayudar a proyectar una imagen de sofisticación y prestigio en el ámbito internacional. Además, sostienen que el aumento en el costo del contrato podría estar justificado por el aumento de los precios de los productos y servicios en general.

En última instancia, el debate sobre el catering del Falcon refleja las tensiones más amplias dentro de la sociedad española: entre la austeridad y el lujo, entre la responsabilidad fiscal y la imagen pública. Mientras algunos exigen una mayor transparencia y rendición de cuentas en el gasto público, otros defienden la necesidad de mantener ciertos estándares en la representación del país en el escenario internacional.

Sea cual sea el resultado de este debate, queda claro que el contrato del catering del Falcon continuará siendo un tema de discusión en los próximos meses, y que la forma en que el gobierno gestione esta polémica podría tener importantes implicaciones políticas y sociales.

Estos son los gustos etílicos de lujo en el Falcon de Sánchez
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