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Tensión en el Senado: la empresaria del caso Koldo guarda silencio, pero reconoce haber llevado dinero al PSOE

La empresaria María del Carmen Pano Sánchez, comparece en la comisión sobre el ‘caso Koldo’, en el Senado. / Alejandro Martínez Vélez

La testigo clave del caso Koldo ha confirmado las entregas de dinero en bolsas de plástico al PSOE, pero evitó responder a los senadores alegando que el asunto está judicializado

La empresaria Carmen Pano, figura clave en el llamado caso Koldo y en la presunta financiación irregular del PSOE, ha confirmado este miércoles ante el Senado que entregó 90.000 euros en efectivo en la sede socialista de la calle Ferraz, aunque se ha acogido a su derecho a no declarar en la comisión de investigación parlamentaria.

Durante su breve intervención, Pano ha manifestado:

«Por indicaciones de mi asistencia letrada, no voy a prestar declaración en esta comisión de investigación. Deseo, desde mi máximo respeto a esta Cámara, pedirles disculpas por esta decisión».

La empresaria, sin embargo, ha reiterado de manera expresa su versión judicial:

«Me ratifico plenamente en las dos declaraciones prestadas ante el juez».

Una afirmación que, según destaca Vozpópuli, vuelve a situar en el centro del foco político al PSOE, ya que confirma el traslado físico de dinero en metálico a su sede nacional, bajo presuntas instrucciones del empresario Víctor de Aldama, actualmente investigado por corrupción.

Una testigo clave que prefiere callar ante el Senado

Pano ha justificado su silencio en la Cámara Alta alegando que los hechos se encuentran bajo investigación judicial, tanto en el Tribunal Supremo como en la Audiencia Nacional. En sus propias palabras:

«Prestar declaración ante esta Cámara podría interferir en mi derecho de defensa».

Actualmente, la empresaria está investigada en las diligencias previas 147/2024 abiertas en el Juzgado Central de Instrucción nº 5 de la Audiencia Nacional. Su nombre aparece vinculado tanto a Víctor de Aldama, expresidente del Zamora CF, como al empresario Claudio Rivas, considerado uno de los cabecillas del conocido caso hidrocarburos.

Las entregas en efectivo: dos viajes y un total de 90.000 euros

En su declaración judicial, la empresaria relató que realizó dos entregas separadas de 45.000 euros cada una en la sede del PSOE, ubicada en la segunda planta de Ferraz. Según su testimonio, el primer traslado lo realizó en taxi, portando bolsas de plástico con el dinero, y el segundo, en un vehículo Audi Q3, conducido por Álvaro Gallego, empresario identificado como «amigo íntimo» de Claudio Rivas.

Ambos desplazamientos se habrían producido por orden directa de Víctor de Aldama, quien presuntamente le entregó el dinero en su oficina de la calle Alfonso XII, en Madrid. El dinero, de acuerdo con la versión de Pano, procedía de inversiones realizadas por Rivas en los negocios de Aldama.

La confirmación judicial que refuerza la tesis de la “caja B”

Durante su declaración ante el juez Leopoldo Puente, Pano ya había aportado detalles sobre la logística de las entregas, la procedencia de los fondos y la identidad de los acompañantes. Las cantidades, embaladas en bolsas de plástico y cartón, coinciden con las descripciones que figuran en el informe de la UCO sobre el flujo de dinero en metálico hacia Ferraz.

Estos nuevos datos refuerzan la hipótesis de una contabilidad paralela o “caja B” dentro del PSOE, vinculada a los movimientos de dinero que también afectan a José Luis Ábalos y a su exasesor Koldo García. Fuentes judiciales consultadas por Vozpópuli sostienen que la comparecencia de Pano confirma la trazabilidad de parte del dinero presuntamente entregado en la sede socialista, aunque el resto de la trama sigue bajo investigación.

El PSOE, en silencio mientras crece la presión judicial

Ni Ferraz ni Moncloa han querido pronunciarse sobre las declaraciones de Pano. El entorno de Pedro Sánchez insiste en que «el Gobierno no tiene nada que ver con el caso», pese a que las últimas revelaciones de la UCO y las pruebas fotográficas publicadas por The Objective vinculan directamente el despacho de Ábalos con sobres y bolsas de dinero en efectivo.

La negativa de Pano a declarar en el Senado ha sido interpretada por la oposición como una señal de temor o de coordinación con el entorno socialista. Desde el Partido Popular, varios senadores han reclamado que el Gobierno «asuma responsabilidades políticas inmediatas» y que se investigue «la posible financiación ilegal del PSOE».