PGE 2026

El Gobierno de Sánchez se queda sin Presupuestos y ya se habla de elecciones

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. / EP
El Gobierno de Pedro Sánchez encara una votación clave con los números en contra. La senda de estabilidad para 2026, paso previo a los Presupuestos, camina hacia el fracaso por la ruptura del bloque de investidura

La votación del techo de gasto prevista para este miércoles en el Congreso ha encendido todas las alarmas entre los socios parlamentarios del Gobierno. La senda de estabilidad, paso imprescindible para iniciar la tramitación de los Presupuestos de 2026, se encamina hacia una derrota segura. Y en ese escenario, varios aliados del Ejecutivo sospechan ya de que Pedro Sánchez está preparando el terreno para un adelanto electoral, según publica ElMundo.

Una derrota anunciada que rompe el bloque que sostenía al Gobierno

Los cálculos son contundentes: hay un bloque de 171 escaños en contra, al que con toda probabilidad se sumarán los siete diputados de Junts, formación que ha declarado su ruptura con el Ejecutivo. Esto dejaría 178 votos en contra del techo de gasto, suficientes para tumbar la propuesta desde su origen. Incluso si Junts optara por la abstención, la iniciativa decaería igualmente.

A favor suman 165 votos (PSOE, Sumar, ERC, PNV, EH Bildu y BNG), a los que podría añadirse Coalición Canaria. Pero pesa una incógnita relevante: José Luis Ábalos, actualmente en el Grupo Mixto y llamado a declarar por el Tribunal Supremo, podría no acudir. No ha solicitado voto telemático y, según los servicios jurídicos de la Cámara, esta situación no encaja en los supuestos permitidos.

La votación, de cualquier forma, evidenciará una realidad difícil de maquillar: el bloque parlamentario que sostuvo la investidura y los primeros meses de legislatura está «resquebrajado».

Podemos y Compromís se desmarcan: cinco votos menos para Sánchez

Entre los movimientos más significativos está el de Podemos, que anunció que se abstendrá, retirando así su apoyo a la senda presupuestaria. La secretaria general del partido, Ione Belarra, fue contundente: «No estamos ante una verdadera voluntad de sacar adelante los Presupuestos, sino ante la campaña electoral del PSOE».

También Més-Compromís, con la diputada Àgueda Micó, ha avanzado su abstención salvo un giro de última hora. La formación exige una mejora en la financiación autonómica de la Comunidad Valenciana y mayor flexibilidad en el déficit de las regiones más infrafinanciadas.

La suma de abstenciones morada y valencianista deja al Gobierno sin cinco votos clave, un golpe político en un momento extremadamente delicado.

Los socios denuncian falta total de negociación

Varios partidos afirman que el Ejecutivo no ha mantenido ninguna negociación previa para lograr una mayoría. Según estas formaciones, los datos esenciales —déficit del 0,1% para las CCAA y un techo de gasto de 212.000 millones— fueron comunicados una vez aprobados por el Consejo de Ministros, sin posibilidad real de debate.

Para Belarra, esta actitud confirma que el Gobierno no busca sacar adelante los Presupuestos. En sus palabras: «Las grandes cifras nos llegaron hechas, sin opción a negociación. Eso no es querer aprobar nada».

Compromís coincide: «No parece que este sea el camino si realmente hay voluntad política».

El PNV y ERC también perciben el desgaste: sin Presupuestos no hay legislatura

En ERC y PNV, aliados estratégicos durante los últimos años, crece también la convicción de que la legislatura no tiene recorrido sin Presupuestos. Algunos dirigentes admiten ya que presentar unas cuentas sabiendo que no saldrán adelante solo puede interpretarse como un movimiento preelectoral.

Los nacionalistas vascos, fieles al Gobierno en las votaciones clave, deslizan que el margen político del Ejecutivo está agotado.

El calendario empuja hacia un escenario inevitable

La Ley de Estabilidad Presupuestaria obliga al Gobierno a presentar una nueva senda de estabilidad si la primera es rechazada. Tiene un mes para hacerlo. Si el Congreso vuelve a tumbarla, el Ejecutivo podría redactar un Proyecto de Presupuestos ajustado a los límites del techo de gasto y déficit de 2025, lo cual sería políticamente inasumible para una coalición debilitada.

En ese punto, varios socios dan por hecho que la legislatura quedaría «técnicamente acabada».

La sombra del adelanto electoral se extiende

La coincidencia de la posible derrota del Gobierno, la erosión interna de la coalición, la ruptura con Junts y la tensión creciente por las múltiples investigaciones judiciales que afectan a figuras del entorno del presidente ha alimentado la idea de que Sánchez podría optar por un adelanto electoral estratégico.

Para sus socios, la actitud del Ejecutivo —poca negociación, cifras cerradas y ausencia de voluntad real de pactar— apunta en una sola dirección: activar la campaña del PSOE cuanto antes.