apagón nacional

Sánchez comparece en el Congreso sin datos del apagón, carga contra las nucleares y exige "confianza en la ciencia"

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una sesión plenaria, en el Congreso de los Diputados. / Fernando Sánchez
El presidente evita explicar el origen del colapso eléctrico nacional, defiende su agenda energética y acusa a la oposición de servir a “los intereses del mejor pagador”

Pedro Sánchez compareció ante el Congreso de los Diputados en una sesión que, aunque inicialmente dedicada al anuncio de un aumento histórico del gasto en defensa para alcanzar el 2% del PIB, se transformó en una respuesta política al apagón eléctrico del 28 de abril, que dejó a millones de españoles sin suministro durante varias horas.

La comparecencia se saldó con más interrogantes que certezas: el presidente del Gobierno no aportó ni un dato nuevo sobre las causas del colapso, a pesar de que su propio Ejecutivo ha reconocido haber recibido más de una decena de avisos sobre posibles vulnerabilidades en el sistema. La investigación, según Moncloa, podría prolongarse hasta seis meses.

"Una concatenación de anomalías"

Sánchez describió el apagón como una “concatenación de perturbaciones” ocurridas principalmente en el sur y suroeste del país, que desestabilizaron la red eléctrica en cuestión de segundos. Insistió en que el sistema eléctrico español es uno de los más seguros de Europa, aunque no dio detalles técnicos sobre por qué falló ese 28 de abril ni por qué no funcionaron los protocolos de seguridad ya advertidos por informes previos.

Energía nuclear vs renovables: el eje del debate político

El punto más controvertido de su intervención fue su ataque frontal a la energía nuclear y a quienes, desde la oposición, la han defendido como posible solución para evitar apagones de este tipo.

Las nucleares no son imprescindibles para España”, afirmó Sánchez, subrayando que no ayudaron en la recuperación tras el corte, ya que sus protocolos de emergencia las llevaron a detenerse. “Fueron las presas hidroeléctricas y las interconexiones con Francia y Marruecos las que salvaron el sistema, no las nucleares”, sentenció.

Sánchez vinculó a la oposición con los intereses de las grandes eléctricas, a quienes acusó de presionar para extender la vida útil de las centrales:

Han vendido su espíritu crítico al mejor pagador”.

“No hay evidencia empírica” de que el fallo fuera por las renovables

A pesar de que Red Eléctrica y la Guardia Civil ya han descartado el “sabotaje” y han centrado sus pesquisas en bandas de robo de cobre, el Gobierno continúa sugiriendo la posibilidad de un ciberataque, incluso involucrando al CNI en la investigación. Sin embargo, Sánchez se escudó en la necesidad de dar tiempo a los técnicos y pidió "no hacer ruido" en torno a las causas.

No es un debate ideológico, es científico. No hay ningún estudio serio que diga que las nucleares son imprescindibles para España”, remarcó.

Gasto militar: 10.471 millones adicionales para cumplir con la OTAN

En un giro temático, el presidente anunció una inversión extra en defensa de más de 10.000 millones de euros para cumplir con los compromisos internacionales en el marco de la OTAN:

  • 35% para mejorar condiciones de tropas.

  • 31% para ciberseguridad y comunicaciones.

  • 19% para modernización de capacidades militares.

  • 17% para emergencias.

  • 3% para despliegue en misiones de paz.

Clima político: presión en aumento y oposición sin concesiones

En medio del escándalo por la trama Koldo, el procesamiento del hermano del presidente y las investigaciones sobre su esposa Begoña Gómez, el Gobierno afronta un clima parlamentario extremadamente tenso. La oposición exige explicaciones inmediatas, mientras sectores del PSOE critican la falta de transparencia y de control del relato por parte del Ejecutivo.

Sánchez buscó retomar la iniciativa política, pero se encontró con un Congreso polarizado y una ciudadanía que sigue esperando explicaciones técnicas y medidas concretas. Su apuesta sigue firme: “El futuro energético de España será verde o no será”, aunque la falta de detalles sobre el presente deja la confianza en cortocircuito.