Sánchez ascendió a Santos Cerdán en el PSOE mientras ya era investigado por un contrato de 76 millones
El caso Velate: UPN denunció las irregularidades en la obra mientras Cerdán ascendía en el PSOE
Pedro Sánchez ratificó a Santos Cerdán como secretario de Organización del PSOE en el Congreso Federal celebrado en Sevilla en octubre de 2022, cuando la Guardia Civil ya investigaba una denuncia relacionada con uno de los proyectos adjudicados a la empresa del propio Cerdán. Según ha podido saber OKDIARIO, la denuncia fue presentada por Unión del Pueblo Navarro (UPN) el 5 de septiembre de ese mismo año por presuntas irregularidades en la adjudicación de la obra de los túneles de Velate (Navarra).
La UTE adjudicataria estaba formada por Acciona, Fermín Osés y Servinabar, esta última propiedad al 45% de Santos Cerdán, lo que colocaba al entonces dirigente socialista directamente implicado en la operación. Pese a ello, Sánchez lo encumbró como su hombre de confianza, justo cuando José Luis Ábalos y Koldo García, estrechos colaboradores del presidente y figuras centrales de otras tramas bajo investigación, ya estaban imputados por cohecho, organización criminal y malversación.
«Uno de los mejores secretarios de Organización», según María Jesús Montero
Durante ese Congreso del PSOE, María Jesús Montero, actual vicepresidenta, elogió públicamente a Cerdán, al que definió como «uno de los mejores secretarios de Organización de la historia del partido», destacando su supuesto compromiso con la izquierda y con el progreso del país.
Por su parte, el propio Cerdán arremetió contra los medios y la justicia por lo que calificó de «cacería humana» contra Pedro Sánchez y el PSOE, denunciando una ofensiva de «fango, ruido y bilis» para «generar caos». Lo hacía mientras, según la UCO, ya existía una denuncia formal por posibles amaños en contratos públicos en los que estaba involucrado directamente.
Las obras de Velate: sospechas desde el principio
La licitación de las obras de los túneles de Velate, por valor de 76 millones de euros, se adjudicó en enero de 2024 a la UTE Acciona-Fermín Osés-Servinabar. Sin embargo, desde el inicio del proceso, hubo múltiples señales de alerta. La mesa de contratación estaba presidida por Jesús Polo, a quien, según denunció UPN, le correspondía estar jubilado. Su voto fue determinante para que la UTE de Cerdán resultara ganadora.
El secretario de la mesa de contratación, Lorenzo Serena, dejó constancia por escrito de que «el procedimiento ha quedado viciado». Aún más comprometedor fue lo expuesto en una reunión de la Mesa celebrada el 14 de junio de 2023, donde se informó que varios empleados del Departamento conocían de antemano la puntuación final, lo que podría haber influido en las decisiones internas y externas.
La oferta de la UTE obtuvo una puntuación técnica de 46,22 sobre 50, muy superior a la del resto de licitadores, algo que generó sospechas incluso dentro de la propia Administración navarra.
Conexiones familiares y millones a dedo
El proyecto contaba con el respaldo directo del Gobierno de Navarra, presidido por la socialista María Chivite, y con la implicación directa de su tío, Óscar Chivite, consejero de Cohesión Territorial, que tenía la competencia directa sobre la licitación.
El Ministerio de Transportes, entonces bajo control socialista, aportó 40 millones de euros adicionales por vía directa, sin concurso público, lo que consolidó la financiación del proyecto.
Pese a las críticas y las irregularidades denunciadas, el Gobierno navarro siguió adelante con la adjudicación. Solo tras el incremento del escándalo y la presión política, Chivite se vio obligada a destituir al director general de Obras Públicas, alegando el sobrecoste de las obras, aunque evitando hacer mención a las posibles responsabilidades penales.
El PSOE, asediado por las tramas de sus principales hombres de confianza
Este nuevo frente judicial se suma a la ya extensa «trama PSOE», con Santos Cerdán, Ábalos y Koldo García como protagonistas de un sistema presuntamente orientado al reparto de contratos públicos y comisiones ilegales. Cerdán, actualmente en libertad provisional, sigue siendo investigado por su participación en estas operaciones desde el corazón mismo del partido. La confirmación de su cargo por parte de Sánchez cuando ya existía una investigación policial en curso pone ahora en cuestión la responsabilidad política del presidente, rodeado durante años por figuras ahora imputadas, procesadas o encarceladas.