política

Sánchez aprueba el mayor gasto militar sin debate parlamentario

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. / EP

El Ejecutivo ha elevado el gasto militar al 2% del PIB por decreto, sin someterlo a control parlamentario. La medida representa un giro estratégico de gran calado que llega en plena parálisis de los Presupuestos Generales

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha confirmado este martes la aprobación del Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa de España y Europa, que elevará el gasto español en Defensa al 2% del Producto Interior Bruto (PIB) en el año 2025, adelantándose al calendario inicialmente previsto para 2029. Esta decisión supondrá una inversión adicional de 10.471 millones de euros, y representa un giro significativo en la política de Defensa del Ejecutivo.

Un salto cuantitativo sin precedentes

El anuncio, realizado tras el Consejo de Ministros celebrado en La Moncloa, implica un incremento de 0,6 puntos del PIB respecto al 1,4% actual, y contrasta con las cifras más recientes, que reflejan una caída del gasto del Ministerio de Defensa al 0,88% del PIB en 2024, según datos de contabilidad nacional citados por THE OBJECTIVE. Esta cifra, inferior al 0,92% de 2023 y similar a la de 2021, se había mantenido por debajo del umbral recomendado por la OTAN pese a la guerra en Ucrania.

Presión internacional y contexto geopolítico

El nuevo contexto internacional, con la invasión rusa de Ucrania en curso y la presión renovada por parte de la OTAN y la Unión Europea para aumentar los presupuestos militares, ha sido determinante. El propio Donald Trump, tras regresar a la presidencia de Estados Unidos, ha exigido a los países aliados un esfuerzo que lleve el gasto en Defensa hasta el 5% del PIB, una cifra sin precedentes. Por su parte, la UE ya ha presentado un plan para alcanzar los 800.000 millones de euros de inversión en Defensa, equivalentes al 1,5% del PIB del conjunto comunitario.

Reforzar a las Fuerzas Armadas

Uno de los pilares centrales del plan, que concentrará el 35% de la inversión total, será el refuerzo de las Fuerzas Armadas españolas, con un aumento de efectivos aún no cuantificado. Sánchez ha subrayado que el objetivo es “mejorar las condiciones laborales de la tropa y marinería, su preparación y su equipamiento”, algo que considera parte del “justo reconocimiento” a los militares. El Gobierno ya ha aplicado una subida de retribuciones, que el presidente ha calificado como una “demanda histórica”.

Además, se modernizarán los sistemas de formación y el parque tecnológico y logístico del Ejército, con el objetivo de homologar las capacidades de las Fuerzas Armadas españolas al estándar europeo.

Una agenda marcada por el retraso presupuestario

Este anuncio se produce en un momento especialmente delicado para el Gobierno, que continúa sin presentar los Presupuestos Generales del Estado de 2025. De hecho, tal como reveló THE OBJECTIVE, el propio Sánchez ha reconocido que las cuentas públicas han pasado a un “segundo plano” por la situación de emergencia económica derivada de la guerra comercial y los aranceles anunciados por la Administración Trump.

Fuentes gubernamentales han señalado que este nuevo marco internacional permitirá posponer la presentación de los Presupuestos, utilizando el aumento del gasto en Defensa como prioridad estratégica y argumento político ante la opinión pública y las instituciones europeas.

Una promesa con implicaciones internas y externas

Con esta medida, Sánchez pretende enviar un doble mensaje: por un lado, reforzar su perfil internacional ante la OTAN y los socios comunitarios; y por otro, ganar oxígeno político interno en un contexto marcado por las tensiones con sus socios de coalición y por los casos de corrupción que salpican al entorno del Ejecutivo.

El presidente concluyó su comparecencia asegurando que este plan representa “un compromiso firme con la seguridad de España y Europa”, y que servirá para “fortalecer nuestra soberanía, garantizar la paz y proteger los intereses de los ciudadanos”.