El Rey emérito demandará a Corinna Larsen por vulnerar su derecho al honor
El Rey emérito tomará acciones legales contra su antigua pareja tras años de acusaciones y descalificaciones que, según su entorno, no se han podido demostrar
Don Juan Carlos I tiene decidido presentar una demanda contra Corinna Larsen por vulneración de su derecho al honor. Así lo han confirmado fuentes del entorno del Rey emérito a El Debate, apenas unos días después de que también anunciara acciones legales contra el expresidente cántabro Miguel Ángel Revilla, a quien reclama 50.000 euros —que donará a Cáritas— por sus continuos ataques en medios de comunicación.
Como marca el procedimiento habitual, el equipo legal del padre del Rey Felipe VI solicitará previamente un acto de conciliación. Si Larsen se retracta públicamente de las acusaciones vertidas durante los últimos años, la demanda no llegará a interponerse. En caso contrario, el monarca emérito procederá legalmente, y sus abogados estudian en estos momentos si hacerlo en Suiza o en el Reino Unido.
Una relación marcada por la polémica
Corinna Larsen, empresaria germano-danesa y antigua pareja sentimental del Rey emérito entre 2004 y 2012, ha sido protagonista de varios litigios y declaraciones públicas que han comprometido la imagen de Don Juan Carlos. Su denuncia más mediática se produjo en los tribunales británicos, donde exigía una indemnización de 146 millones de euros alegando daños psicológicos y costes derivados de la seguridad personal.
La Justicia del Reino Unido desestimó la demanda en octubre de 2023, al considerar que no se pudo demostrar acoso por parte del exjefe del Estado español ni la implicación de miembros del CNI, como el general Félix Sanz Roldán, a quien Larsen acusaba de amenazas y vigilancia.
A pesar de que el fallo judicial fue favorable a Don Juan Carlos, el impacto mediático y reputacional persistió. De ahí que ahora el monarca emérito quiera dar un paso más allá y recuperar su imagen pública por la vía legal.
Un objetivo: limpiar su nombre
Esta nueva ofensiva judicial forma parte de una estrategia más amplia del Rey emérito, que en los últimos meses ha reaparecido de forma puntual en actos públicos, especialmente en Galicia, donde mantiene su residencia habitual durante sus visitas a España. A sus 87 años, Don Juan Carlos quiere cerrar este capítulo legal con el menor daño posible a su legado personal e institucional.
En el caso de que prospere la demanda, se trataría de un giro significativo en la relación con Larsen, que durante años mantuvo un perfil mediático constante, con entrevistas, pódcast y documentos en los que relataba episodios de su vida junto al Rey emérito, siempre desde un enfoque muy crítico y con tono acusatorio.
Con esta acción, Don Juan Carlos busca no solo una reparación judicial, sino una reparación moral, marcando un punto y aparte con respecto a una etapa que, a juicio de su entorno, ha estado marcada por acusaciones “infundadas y nunca probadas”.
Se espera que en las próximas semanas se formalice el acto de conciliación y se conozca el país en el que se interpondrá la demanda si no se alcanza un acuerdo. Mientras tanto, el Rey emérito continúa perfilando su defensa, decidido a responder con contundencia a quien, según él, ha vulnerado su dignidad y reputación.