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La responsable de Jésica en Tragsatec denuncia presiones: "Detecto irregularidades pero me mandaron callar"

La exresponsable del proyecto de Tragsatec al que estaba adscrita Jésica Rodríguez, Virginia Barbancho, comparece ante la Comisión de Investigación sobre el ‘caso Koldo’. / Marta Fernández

Virginia Barbancho declara en el Senado que detectó irregularidades en el trabajo de Jésica Rodríguez y que recibió presiones tras señalar su bajo rendimiento

La responsable técnica de Jésica Rodríguez en Tragsatec, Virginia Barbancho, ha declarado este viernes ante la comisión de investigación del caso Koldo en el Senado, revelando que fue informada de que la joven era supuestamente “sobrina del ministro” y que recibió presiones para silenciar las irregularidades detectadas en su desempeño profesional. Barbancho ha asegurado que tras comunicar estas anomalías a su superior, fue instada por responsables de ADIF a "hacer la vista gorda".

Fichaje fuera de procedimiento y baja implicación laboral

Durante su comparecencia, Barbancho relató que el entonces directivo de ADIF Ignacio Zaldívar le hizo llegar el currículum de Rodríguez, junto al de otra persona, solicitando su incorporación al proyecto. Según explicó, le indicaron que ese procedimiento no era el adecuado, y que ella no participó en la selección. No obstante, reconoció que contactó telefónicamente con Rodríguez antes de su ingreso formal, para orientarla en el proceso de inscripción, como solía hacer cuando le llegaban peticiones informales de empleo.

Una vez incorporada, Barbancho se convirtió en su responsable directa, aunque señaló que le sorprendió que Rodríguez quedara adscrita a la Presidencia de ADIF, un área de alta sensibilidad institucional. Aseguró que tenía la “certeza” de que no acudía a trabajar con regularidad, pero que no pudo completar la verificación al abandonar el proyecto el 30 de abril de ese año. Aun así, trasladó su preocupación a sus superiores.

Falta de cumplimiento y conversaciones intervenidas

Según relató Barbancho, implementó un sistema de control de asistencia que Jésica Rodríguez evadió durante semanas. En varias ocasiones intentó contactarla por teléfono, sin éxito. La comunicación se mantuvo finalmente por mensajes de WhatsApp, que ocupan más de un mes de intercambio, según la compareciente.

Rodríguez, expareja del exministro José Luis Ábalos, admitió ante el Tribunal Supremo en febrero que cobraba sin acudir a trabajar mientras estuvo contratada en dos empresas públicas: primero en Ineco y luego en Tragsatec. Durante su tiempo en ADIF, dependió directamente de Isabel Pardo de Vera, entonces presidenta del organismo ferroviario.

Proceso de selección cuestionado: 26 candidatos descartados

El contrato de Rodríguez ha sido objeto de análisis detallado por parte de la comisión, que ha revelado que 26 candidatos que cumplían los requisitos fueron descartados antes de adjudicarle a ella la plaza. En el proceso, que se abrió en diciembre de 2020 para cubrir 10 plazas temporales de administrativo, participaron 929 personas. A la vacante adjudicada a Rodríguez optaron 177 candidatos, de los que solo nueve superaron todas las fases. Rodríguez obtuvo la segunda mejor calificación: 45 puntos en méritos y 7 en competencias.

Intervención política: implicación directa de ADIF e intermediación de Koldo García

Según los mensajes incautados por la UCO, Isabel Pardo de Vera se involucró personalmente en el proceso de contratación de Rodríguez en Ineco. También gestionó con Koldo García la posibilidad de prorrogar el contrato, aunque inicialmente descartó su viabilidad. Fue Rodríguez quien contactó directamente con Zaldívar, director de gestión administrativa, para continuar en Tragsatec.

La revelación de Barbancho sobre que le mencionaron que Rodríguez era "sobrina del ministro" ha generado nuevas sospechas sobre un posible trato de favor encubierto. Aunque no existe constancia oficial del parentesco, la insinuación evidencia una presión estructural en los mecanismos de contratación pública, que será objeto de mayor escrutinio en las próximas sesiones de la comisión.

La declaración de Virginia Barbancho se suma a una cadena de testimonios y pruebas documentales que apuntan a una red organizada de colocaciones políticas en organismos públicos durante la etapa de José Luis Ábalos al frente del Ministerio de Transportes. La situación de Rodríguez, su vínculo con Ábalos y las supuestas instrucciones políticas recibidas por responsables intermedios refuerzan la tesis de una instrumentalización del empleo público con fines personales o partidistas.

La comisión del Senado continuará su investigación en las próximas semanas, con nuevos comparecientes convocados y la revisión de documentación adicional facilitada por ADIF y Tragsatec.