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Quién es quién en el caso Leire Díez: los rostros clave del escándalo que sacude al PSOE

Algunos de los implicados en la trama de izquierda a derecha: Antonio Balas, teniente coronel jefe de la UCO, Leire Díez, la 'fontanera' del PSOE, Santos Cerdán, mano derecha de Sánchez y el empresario Vicstor de Aldama. / EP
Un organigrama de intereses cruzados, presiones a la justicia y maniobras encubiertas

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, especializada en delitos económicos y corrupción, se ha convertido en el centro de una ofensiva sin precedentes. Esta unidad es la responsable de investigar casos que afectan directamente al entorno del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez: el caso Koldo/Ábalos, las causas que afectan a su hermano, a su esposa Begoña Gómez, y al fiscal general del Estado.

A raíz de estas investigaciones, una red de personas vinculadas al PSOE habría tratado de desacreditar a los responsables de estas pesquisas, recurriendo a empresarios imputados, ofrecimientos de favores judiciales y presiones encubiertas.

Los objetivos: Balas y Grinda

Dos nombres aparecen como blancos de esta estrategia:

  • Antonio Balas, teniente coronel jefe del Departamento de Delincuencia Económica de la UCO. Está al frente de las investigaciones más sensibles que implican al Ejecutivo.

  • José Grinda, fiscal anticorrupción, conocido por su papel en causas como la del 3% de Convergència i Unió. Según revelaciones de prensa, contra él se habría intentado difundir incluso material comprometedor no verificado, de índole sexual.

Leire Díez, la ‘fontanera’ de Ferraz

En el centro de la operación aparece Leire Díez Castro, conocida como "la fontanera del PSOE". Exdirectiva en empresas públicas como Correos y ENUSA, ha sido una figura próxima a Santos Cerdán, número dos del PSOE, y supuestamente encargada de ofrecer pactos judiciales y abogados afines al partido a empresarios investigados, a cambio de información que permitiera desacreditar a los investigadores.

Uno de los episodios clave tuvo lugar en febrero de 2025, cuando Díez se reunió con el empresario Alejandro Hamlyn, presidente del Grupo Hafesa e investigado por fraude fiscal en el sector de hidrocarburos. Hamlyn, que atribuye su situación judicial a maniobras de la UCO, pidió un “papelito firmado” en señal de compromiso por parte del PSOE.

La reunión se celebró en el despacho del abogado Jacobo Teijelo, experto en buscar nulidades procesales y vinculado al empresario Javier Pérez Dolset, otro de los asistentes.

El papel de Pérez Dolset y el entorno socialista

Javier Pérez Dolset, empresario procesado por fraude, habría ejercido como facilitador de estas gestiones. En grabaciones filtradas, atribuye la operación directamente a Pedro Sánchez y a Santos Cerdán: “Esto es Pedro Sánchez, directamente con Cerdán y con Leire”, se le escucha decir.

Según estas mismas fuentes, Dolset recomendó sustituir abogados de confianza de Hamlyn por otros más alineados con la estrategia de Ferraz.

Reuniones con un guardia civil investigado

Además de estos encuentros, en marzo, Leire Díez mantuvo reuniones secretas con el comandante Rubén Villalba, agente de la Guardia Civil vinculado a la trama Aldama. Villalba, imputado por recibir pagos a cambio de suministrar teléfonos irrastreables e información, afirmó que Díez le ofreció protección judicial y reincorporación institucional si cooperaba.

Díez habría solicitado información sobre presuntas escuchas ilegales atribuidas a la UCO, con el fin de “echar por tierra” procesos judiciales que afectan al PSOE. Según El Mundo, el objetivo último era invalidar los procedimientos abiertos contra miembros del partido.

Una fundación ‘fake’ y clases en la Complutense

Otro aspecto relevante es el uso por parte de Leire Díez de la Fundación Internacional de Derechos Humanos (IHRF), descrita por Okdiario como una “fundación fake”. A través de esta entidad, sin reconocimiento internacional oficial, Díez impartió clases en la Universidad Complutense como “profesora de derechos humanos en el medio rural”, en una actuación similar a la de Begoña Gómez.

La IHRF emplea simbología semejante a la de la ONU y ha otorgado premios a políticos como Zapatero o Lula da Silva. Díez fue presentada como su "delegada territorial", pese a no contar con acreditación docente ni experiencia jurídica especializada.

¿Una operación personal o institucional?

La gran pregunta permanece: ¿actuaba Leire Díez por cuenta propia o en nombre del partido y del Gobierno? Mientras el PSOE intenta desvincularse de su figura alegando que no ocupa cargo orgánico, su proximidad a figuras como Cerdán, su rol en empresas públicas, y su participación en maniobras tan delicadas, dibujan un esquema de operación política con implicaciones mucho más profundas.

La acumulación de audios, documentos, reuniones y testimonios apunta a la existencia de un entramado opaco en el que confluyen intereses judiciales, políticos y empresariales. La utilización de estructuras partidistas para presionar a instituciones del Estado revela un patrón de actuación que podría tener graves consecuencias jurídicas e institucionales.