El pulso de Sánchez a Washington abre la puerta a aranceles selectivos contra España
El rechazo a los cazas F-35, los acuerdos con Huawei y el incumplimiento de los compromisos de gasto en defensa con la OTAN colocan a España en la diana comercial de Trump
Las recientes decisiones del Gobierno de Pedro Sánchez en materia de Defensa, tecnología y contrataciones militares han abierto frentes de fricción con la Administración estadounidense, que podrían derivar en represalias comerciales contra España. El rechazo a adquirir cazas F-35, los acuerdos con la china Huawei y el incumplimiento de los compromisos de gasto en defensa con la OTAN han situado a nuestro país en el radar de la política arancelaria de Donald Trump, conocida por aplicar sanciones a países que considera contrarios a los intereses de EE.UU.
Expertos en comercio internacional señalan que, aunque la pertenencia a la Unión Europea otorga cierta cobertura a España frente a aranceles discriminatorios, nada impide que Washington diseñe medidas específicas contra productos españoles. Así ocurrió en 2018 con la aceituna negra y otros productos agroalimentarios, cuando EE.UU. impuso tarifas que han supuesto más de 230 millones de euros de pérdidas para el sector.
Sectores vulnerables por la política exterior del Gobierno
Los más expuestos serían los bienes de equipo, productos químicos y farmacéuticos y, sobre todo, el sector agroalimentario. El aceite de oliva, las naranjas y las aceitunas ya han estado en el punto de mira de aranceles anteriores. Una nueva escalada, motivada por la falta de sintonía entre Moncloa y la Casa Blanca, podría afectar gravemente a estas exportaciones.
Posible impacto económico
España exportó a EE.UU. 18.179 millones de euros en 2024, un 4,6% de sus ventas al exterior. Un incremento del 10% en los aranceles supondría un coste directo de 1.880 millones de euros al año, sin contar con el daño indirecto sobre la competitividad y la pérdida de clientes.
Fuentes consultadas advierten que la falta de alineación del Ejecutivo con los intereses estratégicos de EE.UU. podría dejar a España aislada en Bruselas si se produjera un conflicto arancelario, ya que la UE priorizaría sectores como la industria automovilística alemana o la farmacéutica. Esto dejaría al campo español y a otros sectores exportadores sin el respaldo necesario para amortiguar el golpe.