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Sánchez avaló la gestión de Ábalos antes de borrarlo del mapa político

El exministro de Transportes, José Luis Ábalos. / EP
El documento destacaba una solvencia financiera histórica, coincidente con el periodo que ahora investiga el Tribunal Supremo

Apenas siete días antes de su destitución fulminante por parte de Pedro Sánchez, el entonces ministro de Transportes y secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, recibió un inusual respaldo por escrito: la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE calificó su gestión económica como “francamente positiva”.

Así lo refleja la Memoria de Gestión redactada por el partido de cara al 39º Congreso Federal, un documento que, según explica el PSOE, sirve para que la dirección «rinda cuentas ante la militancia». Con fecha de 3 de julio de 2021, el informe destaca que, durante la etapa de Ábalos, la tesorería del partido pasó de representar un 33 % de la deuda en 2016 a superar el 183 % en 2020, lo que supone —en palabras del propio texto— “una mejora notable de la salud financiera de Ferraz”.

The Objective, que ha accedido al contenido de esa memoria interna, revela que en el documento se afirmaba que “con la tesorería actual se podría pagar con comodidad la deuda acumulada del partido y seguir con liquidez suficiente”.

Ferraz defendió las cuentas… antes de investigarlas

Pese a esta valoración positiva, The Objective desvela que Sánchez ya había sido advertido de los elevados gastos que Ábalos y su equipo estaban cargando a la contabilidad del partido. El entonces gerente de Ferraz, Mariano Moreno, habría trasladado su preocupación directamente a La Moncloa, alertando de facturas mensuales de hasta 9.000 euros. No obstante, el PSOE negó estos hechos incluso ante los tribunales, después de que este mismo medio los publicara.

Un informe forense pone el foco en gastos «llamativos»

Para disipar dudas, el PSOE encargó en 2025 un informe forense a dos catedráticos con el objetivo de descartar una posible financiación ilegal del partido. El análisis, que abarca el periodo 2017-2024, concluye que no hay rastro de fondos no declarados o incontrolables, pero sí detecta gastos “llamativos” imputados por la Secretaría de Organización bajo el mando de Ábalos.

Entre ellos, según desvela The Objective, figuran una comida navideña para nueve personas en Valencia y consumos elevados en una marisquería, con cargos que en algunos ejercicios representaron hasta el 25 % de los 126.858 euros contabilizados por el departamento de Ábalos.

Una etapa bajo sospecha judicial

La etapa de crecimiento económico del partido —entre 2018 y 2021, coincidiendo con la llegada de Sánchez a La Moncloa— es la misma que ahora investiga el Tribunal Supremo, ante indicios de una presunta contabilidad paralela y pagos en metálico a dirigentes socialistas. Entre los nombres que aparecen en los documentos revisados por la UCO figuran José Luis Ábalos, Santos Cerdán, Koldo García y, en algunos casos, el propio Pedro Sánchez.

Según The Objective, parte de esos pagos —realizados en efectivo, a través de sobres— se empleaban para reembolsar gastos adelantados por cargos del partido, una práctica que Ferraz habría abandonado hace un año, coincidiendo con la imputación de Ábalos.

Ferraz, en su mejor momento financiero… bajo lupa

La documentación financiera interna del PSOE muestra que la deuda bancaria del partido se redujo drásticamente desde 2018, mientras que la liquidez se multiplicó por más de dos, alcanzando su punto álgido en 2021, con 74 millones de euros en caja frente a los 31 millones de 2018.

Todo ello ocurrió —como subraya el partido en sus memorias— en un contexto especialmente complejo: pandemia, inflación derivada de la guerra en Ucrania y un intenso ciclo electoral. A pesar de esas circunstancias, el PSOE asegura haber logrado “resultados económicos excepcionales” y un nivel de solvencia que —según sus palabras— “permitía afrontar sin dificultad la deuda y mantener una operatividad financiera sólida”.

Una sombra que se proyecta sobre todo el partido

Ahora, ese mismo periodo que Ferraz destacaba como ejemplo de buena gestión está siendo minuciosamente investigado por la Justicia y la Fiscalía Anticorrupción. La UCO ha centrado parte de sus pesquisas en la caja en metálico del partido, los pagos en sobres y los posibles beneficiarios de una operativa que la cúpula socialista niega tajantemente, pero que los informes policiales y judiciales mantienen en revisión.

El cese de Ábalos en julio de 2021, presentado oficialmente sin explicaciones, adquiere ahora una nueva dimensión, mientras el partido intenta marcar distancia con una etapa que fue ensalzada… hasta que se convirtió en un problema judicial.