La Princesa Leonor zarpa en el buque Elcano: seis meses de travesía histórica
El puerto de Cádiz fue el escenario de una emotiva despedida este sábado, cuando Don Felipe y Doña Letizia despidieron a su hija, la Princesa de Asturias, Leonor de Borbón y Ortiz, quien embarcó en el buque escuela Juan Sebastián de Elcano para el inicio del 97º crucero de instrucción de la Armada española. La Princesa, ahora guardiamarina, forma parte de un grupo de 76 aspirantes a oficiales que se embarcan en una experiencia formativa de seis meses que los llevará a recorrer diversos puertos internacionales.
Una ceremonia llena de tradición
El día comenzó con una misa en el convento de Santa Cruz, donde los guardiamarinas encomendaron su travesía a la Virgen del Rosario, patrona de Cádiz. Posteriormente, la talla de la Virgen fue trasladada al puerto en una procesión solemne. Más de 1.500 familiares se congregaron en el muelle para despedir a la dotación del buque.
La salida de la embarcación estuvo marcada por los honores tradicionales, incluyendo salvas de honor y el izado de la bandera, en presencia de la ministra de Defensa, Margarita Robles, quien enfrentó abucheos por parte de algunos asistentes.
El emotivo adiós de los Reyes
La despedida entre los Reyes y la Princesa Leonor fue especialmente emotiva. La Reina Letizia, visiblemente conmovida, expresó: "Ahí hay muchas madres llorando. Son muchos meses sin verla". El Rey Felipe, por su parte, dedicó unas palabras a los guardiamarinas, recordando su propia experiencia a bordo del Elcano en 1987:
"Queremos desearos buena mar y buenos vientos. Representáis una Armada con siglos de legado que debéis honrar y respetar. Recordad que lleváis el prestigio y la imagen de España sobre vuestros hombros."
Un viaje formativo e histórico
La travesía del buque Juan Sebastián de Elcano incluye escalas en Canarias, Uruguay, Chile, Perú, Panamá, Colombia, República Dominicana, Estados Unidos y diversos puertos españoles antes de concluir en Cádiz el 14 de julio. La Princesa Leonor desembarcará temporalmente en Nueva York para un entrenamiento adicional en una fragata antes de reunirse con sus compañeros en Gijón.
La salida del Elcano representa un momento simbólico para la Armada española, con el buque reafirmando su papel como embajador de España en los mares y océanos del mundo.