Primarias en la sombra: el dinero que llevó a Sánchez al poder no figura en la contabilidad
En el año 2017, Pedro Sánchez, por entonces ex secretario general del PSOE tras su salida forzada en octubre de 2016, optó por concurrir a unas nuevas primarias internas para recuperar el liderazgo del partido. La campaña, marcada por un tono de movilización militante, incluyó una innovadora estrategia de crowdfunding como fuente de financiación. Esta captación se canalizó mediante una asociación sin ánimo de lucro llamada Bancal de Rosas, presidida por quien hoy ostenta el cargo de delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín.
Según The Objective, la cifra recaudada habría alcanzado los 100.000 euros mediante donaciones anónimas, muchas de ellas de bajo importe, aunque otras fuentes implicadas en el proceso señalan que el volumen total pudo llegar hasta los 280.000 euros. Estas contribuciones, sin embargo, no fueron incluidas en la memoria financiera del PSOE de ese ejercicio, a pesar de que el Tribunal de Cuentas advirtió formalmente que debían ser declaradas.
Advertencia del Tribunal de Cuentas: las primarias también son fiscalizables
La polémica nace del intercambio de comunicaciones entre la gestora del PSOE, presidida entonces por Javier Fernández, y el Tribunal de Cuentas, que en marzo de 2017 estableció por escrito que todas las actividades de financiación en campañas internas de los partidos están sujetas a fiscalización y deben figurar en sus memorias contables.
En concreto, una carta enviada el 28 de marzo de 2017 por el entonces presidente del organismo fiscalizador, Ramón Álvarez de Miranda, establece que:
“La financiación de los procesos de elección a los órganos de dirección de los partidos forma parte de su actividad ordinaria y debe regirse por las normas de financiación de partidos, sujeta a fiscalización”.
Este principio general se apoya en la Ley Orgánica de Financiación de Partidos Políticos, que señala la necesidad de evitar una liberalización incontrolada de las fuentes de ingreso para mantener la independencia de las formaciones respecto a posibles intereses externos.
Fin de la captación, pero sin reflejo contable
A raíz de esta advertencia, la asociación Bancal de Rosas interrumpió sus operaciones el 31 de marzo de 2017. No obstante, y según relata el propio Sánchez en su libro Manual de Resistencia, la decisión se consideró injusta desde su entorno por haberse producido “a título personal” y sin deliberación colectiva dentro del Tribunal.
Lo cierto es que, de acuerdo con The Objective, la memoria económica del PSOE correspondiente a ese año no incorporó ninguna mención a la actividad de crowdfunding, ni al monto total recaudado ni a la identidad de los donantes. Tampoco aparece la asociación como entidad vinculada ni se hace referencia a gastos relacionados con la campaña interna.
Este vacío documental contraviene el compromiso expreso del partido de reflejar dicha actividad en los anexos de su memoria, tal como aseguraron entonces a los técnicos del Tribunal de Cuentas. De ese modo, según el medio, se habría incumplido una obligación de transparencia regulada por ley.
Relevancia renovada: del crowdfunding a la presunta financiación irregular
La información adquiere un nuevo nivel de relevancia debido al contexto judicial y político de 2025. Tres figuras centrales de la campaña de Sánchez en 2017 —José Luis Ábalos, Santos Cerdán y Ramón Alzórriz— se encuentran actualmente bajo investigación por parte de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil por su presunta participación en una red de adjudicaciones irregulares de contratos públicos.
La hipótesis, publicada por The Objective, sugiere que la UCO no descarta que los patrones de financiación opacos empleados en las primarias hayan derivado en prácticas estructuradas de financiación irregular dentro del PSOE, una línea de investigación aún en fase incipiente.
Cambio en el órgano fiscalizador
Tras la llegada de Pedro Sánchez a la presidencia del Gobierno en 2018, Ramón Álvarez de Miranda dejó la presidencia del Tribunal de Cuentas, cargo que pasó a ocupar Enriqueta Chicano, jurista próxima al PSOE. Desde entonces, el organismo no ha reabierto ninguna fiscalización específica sobre las primarias de 2017.
Esta ausencia de revisión ha sido objeto de críticas por parte de sectores que consideran que se ha perdido una oportunidad para esclarecer la naturaleza y legalidad de la financiación que, según los reportes periodísticos, impulsó uno de los momentos clave del actual ciclo político español.
El análisis de la información publicada por The Objective pone en evidencia un posible desajuste estructural entre la normativa de transparencia financiera y la praxis interna de los partidos, incluso en momentos de reorganización democrática como unas primarias. La ausencia de rendición de cuentas sobre el origen, uso y destino de fondos utilizados en procesos internos plantea preguntas abiertas sobre los estándares éticos y legales aplicables a la política española en un contexto de creciente escrutinio judicial.
Al margen de las implicaciones penales —que en este caso no están determinadas—, el episodio revela una falta de trazabilidad contable que podría alimentar dudas sobre el funcionamiento institucional del partido en la etapa previa a su regreso al poder.