La pareja de Ábalos acusa a Sánchez: “Sabía todo y lo mantuvo por interés”
En declaraciones recogidas por THE OBJECTIVE, Andrea de la Torre, pareja sentimental de José Luis Ábalos, ha señalado de forma contundente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al afirmar que «tenía conocimiento de todo» lo que sucedía en el entorno del exministro desde principios de 2021 y decidió mantenerlo por interés político.
La afirmación se produce en un momento clave del caso Koldo, que salpica a figuras centrales del anterior Ejecutivo socialista, y sitúa a Sánchez en el epicentro político de las decisiones tomadas tras la destitución de Ábalos en julio de 2021. De la Torre sostiene que, pese a las advertencias sobre el comportamiento del ministro —incluidas sus relaciones personales, su estilo de vida y su círculo de confianza—, Sánchez optó por protegerlo temporalmente, manteniéndolo en el Congreso como número dos por Valencia y presidente de la Comisión de Interior.
“Lo sabía todo y lo mantuvo por interés. Ahora intenta que lo pague quien no lo tiene que pagar”, sostiene De la Torre.
Un cese sin explicaciones y una “traición” política
Según reconstruye THE OBJECTIVE, la salida de Ábalos del Gobierno se produjo en un despacho de Moncloa el 10 de julio de 2021, en una conversación breve y sin detalles en la que Sánchez se limitó a decir: «Te tienes que ir. Y sabes por qué». Pese a su cese, Ábalos no fue apartado del partido, ni de las listas, ni de los privilegios que otros cargos perdieron por mucho menos.
Este episodio, junto con otras revelaciones posteriores, es interpretado por Andrea de la Torre como una traición política del presidente a quien fuera su principal escudero en el partido.
Un estilo de vida que alarmaba en Moncloa
Según la fuente, la situación de Ábalos se volvió insostenible más por su “modo de vida” que por causas judiciales: fiestas privadas, relaciones con prostitutas, uso de recursos públicos y un estilo personal que generaba alarma en el entorno presidencial.
Uno de los episodios más polémicos fue la fiesta en el Parador de Teruel, aún bajo investigación, en la que participaron colaboradores y escoltas, y que dejó daños materiales en la suite principal.
Begoña Gómez y los rescates públicos
En sus declaraciones, De la Torre también señala a Begoña Gómez, esposa del presidente, al afirmar:n“Sé a través de qué empresas está pidiendo favores con dinero público”.
Esta afirmación coincide con los hallazgos de la UCO, que investiga el papel de Gómez en la intermediación del rescate de Air Europa, por valor de 475 millones de euros durante la pandemia. Según la documentación del sumario, el conseguidor Víctor de Aldama informó a Koldo García de que Javier Hidalgo, CEO de Globalia, había contactado directamente con Begoña Gómez.
“Está muy jodido por el tema este. Se está buscando la vida y acaba de llamar a Begoña”, escribió Aldama en septiembre de 2020.
Una operación inmobiliaria bajo sospecha
Ábalos y De la Torre compartieron tres residencias, siendo la última un loft adquirido sin hipoteca por valor de 117.500 euros mediante cheque bancario, lo que ha despertado el interés de la Unidad Central Operativa (UCO).
Esa misma vivienda fue registrada como sede de una inmobiliaria ligada a la pareja, en pleno proceso de instrucción del caso Koldo, lo que ha generado sospechas adicionales sobre el posible uso de sociedades pantalla y dinero opaco en operaciones personales.
Las revelaciones apuntan a una cadena de conocimiento ascendente, desde Koldo García y Aldama hasta el entorno de Pedro Sánchez, pasando por figuras clave del PSOE como Santos Cerdán o Francina Armengol, ya mencionadas en sumarios y declaraciones. De la Torre sostiene que todo esto no pudo ocurrir sin el conocimiento directo del presidente, y que el momento actual responde más a una estrategia de contención política que a un acto de transparencia o justicia.
Con esta declaración, la línea de defensa de Ábalos adquiere una nueva dimensión: no como ejecutor solitario, sino como cabeza de turco dentro de un aparato político que durante años supo, toleró y se benefició —presuntamente— de los mecanismos que ahora intenta desactivar.
Según fuentes judiciales citadas por el medio, la versión del desconocimiento presidencial se debilita cada vez más. Las pruebas e indicios acumulados apuntan a una estructura institucional compleja y conocedora, cuyos niveles de responsabilidad política aún no han sido determinados en sede judicial.
En este nuevo escenario, la defensa de Ábalos podría pasar de ser reactiva a ofensiva, sugiriendo que su permanencia institucional formaba parte de una estrategia de control y no de ignorancia ejecutiva.