¡Pagos en sobres y tramas! Así operaba la red corrupta de Aldama con ayuda de la Guardia Civil
Según el informe, al que ha tenido acceso El Debate, la organización criminal, de la que Aldama es considerado el cabecilla, tenía como objetivo obtener beneficios económicos mediante una compleja red de contactos en instituciones públicas.
Conexiones con el Ministerio de Transportes e Interior
La investigación detalla cómo la trama habría contado inicialmente con el apoyo del Ministerio de Transportes, facilitado por los vínculos de Aldama con Koldo García, asesor cercano al entonces ministro José Luis Ábalos. García, según las pesquisas, actuó como intermediario clave, extendiendo los contactos hacia el Ministerio del Interior. En 2019, fue Koldo quien conectó a los involucrados de la trama con el comandante de la Guardia Civil, identificado como Rubén, quien fue detenido durante la Operación Delorme.
Infiltración en las Fuerzas de Seguridad
El informe de la UCO subraya el papel decisivo de Aldama en la infiltración de la organización en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Mediante la colaboración del comandante Rubén, la trama supuestamente aseguraba tanto la seguridad interna de sus miembros como la protección de sus actividades delictivas, que incluían la recepción de pagos ilícitos y la adopción de medidas de seguridad para salvaguardar sus comunicaciones.
Operativa de la Organización Criminal
El modus operandi de la organización sigue el patrón de otras estructuras criminales, con una red financiera compleja a nivel nacional e internacional. Aldama, como líder, se comunicaba con sus subordinados, entre ellos Tapia, Serrano y César, a través de un grupo de WhatsApp denominado "los cuatro mosqueteros". Según la investigación, uno de los principales cometidos era la entrega de grandes sumas de dinero en efectivo al comandante Rubén, quien recibía pagos regulares entre 2021 y 2023 para garantizar la seguridad de la trama.
Implicaciones Judiciales
La Operación Delorme, que dio inicio a la investigación judicial, ha permitido destapar esta red de corrupción que involucra a empresas utilizadas como vehículos para pagos ilícitos, y que presumiblemente buscaban asegurar la complicidad de funcionarios públicos. El informe policial proporciona una base sólida que apunta a la existencia de una organización criminal liderada por Aldama, con la complicidad de miembros de las Fuerzas de Seguridad, quienes protegían la continuidad de las actividades corruptas de la trama.
Este caso está bajo investigación, y es probable que surjan nuevas revelaciones conforme avancen las pesquisas judiciales.