corrupción

Silencio a 12.000 euros: Ábalos y la red de favores del PSOE

El diputado del Grupo Mixto, José Luis Ábalos, durante un pleno en la Cámara Baja. / Ricardo Rubio

Mientras Pedro Sánchez entrega el país por fascículos a separatistas y socios radicales, su exministro José Luis Ábalos se ahoga en el fango de su propia cloaca

Hay silencios que valen 39.300 euros. Y hay ministros que los pagan con gusto. José Luis Ábalos, el que fuera hombre fuerte de Sánchez y artífice del "progreso" socialista, hoy se desangra ante el país tras destaparse su "relación particular" con Jésica Rodríguez, una escort que pasó de los catálogos del móvil de Koldo García a viajar en Falcon y cobrar del erario público sin despeinarse.

Pero, también hay correos electrónicos que valen oro. Y uno de ellos lo ha sacado a la luz en exclusiva THE OBJECTIVE: el 14 de julio de 2019, Jésica Rodríguez, la escort elegida a dedo por Ábalos del catálogo privado de Koldo García, dejó por escrito lo que hoy es el secreto peor guardado del socialismo gobernante:

"Sólo me queda ser mal pensada y que así me tienes callada. Y tú, si las cosas se tuercen, pierdes lo menos posible".

Así se leía, negro sobre blanco, en el mail que prueba que Ábalos no solo enchufó a Jésica en empresas públicas como Ineco y Tragsatec, donde cobró sueldos por "trabajos" fantasmas, sino que además mantenía su silencio con pagos regulares que oscilaban entre los 6.000 y los 12.000 euros al mes, además de viajes, hoteles y pisos de lujo.

¿La razón? Que no hablara. Que no tirara de la manta. Que no contara que su relación no era precisamente platónica, que no desvelara que había entrado en nómina del Estado por obra y gracia del ministro, y que se mantuviera lejos de cualquier indiscreción que pudiera salpicar al PSOE en plena operación de compra de poder.

La escort que sabía demasiado

Según las investigaciones, Jésica sabía perfectamente quién pagaba su piso de 2.700 euros mensuales, conocía los nombres clave de la trama que hoy investiga la Justicia, y participaba de la red de favores que mantenía aceitado el mecanismo clientelar del Ministerio de Transportes bajo Ábalos. Y cuando los pagos empezaron a reducirse, lo dejó claro por escrito.

El correo desvelado por THE OBJECTIVE no deja espacio a dudas: Jésica advertía al ministro de que los ingresos habían bajado y que su "discreción" podía tener fecha de caducidad si no se corregía el desbalance:

"Si ves las cantidades que me dabas antes a las que me das ahora me da la risa… El mes pasado me diste 1.200".

De los 8.700 euros de febrero de 2019 a apenas 1.200 en julio. Y la paciencia de Jésica se agotaba.

Ábalos y el PSOE: el poder como burdel

¿Y mientras tanto? Mientras tanto, Sánchez seguía repartiendo cargos, blindando a los suyos y entregando a los independentistas las llaves del Estado. Como si lo de Ábalos fuera un caso aislado, como si no formara parte de la misma lógica del poder que mantiene a Jésica cobrando, a Koldo gestionando maletines y a medio PSOE recolocado en empresas públicas, ministerios y fundaciones.

Porque esto no es solo Ábalos. Es el PSOE como estructura de poder parasitaria, donde el silencio se paga, la lealtad se compra y la prostitución no es solo sexual, sino también institucional.

Mientras tú pagas impuestos, ellos reparten contratos a novias, exnovias y familiares. Mientras a ti te crujen con IRPF y cotizaciones, ellos regalan pisos y viajes a dedo. Y mientras tú haces malabares para llegar a fin de mes, ellos compran silencios por correo electrónico, como quedó registrado en aquel email de julio de 2019, el mismo que podría dinamitar no solo la carrera política de Ábalos, sino desmontar toda la farsa de regeneración y feminismo del PSOE.

Porque si algo dejó claro Jésica en ese correo es que no era una víctima: era parte del sistema. Y cuando el sistema paga, callas. Y cuando paga menos... pues avisas.