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El ocaso de María Blasco: los escándalos que la llevaron a la destitución del CNIO

La Dra. Maria A. Blasco, exdirectora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas. / LAURA M. LOMBARDÍA
La exdirectora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, acusada de corrupción, nepotismo y acoso laboral, cae en desgracia tras una década de poder

El Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), institución de referencia en la lucha contra el cáncer, se encuentra en el epicentro de un terremoto institucional. La destitución por unanimidad de María Blasco, quien ocupaba la dirección desde 2011, marca el fin de una era marcada por la controversia.

Su caída no ha sido fortuita. El Debate ha destapado en los últimos meses una serie de irregularidades que han puesto en entredicho su gestión, su ética y su relación con el poder político. Lo que en su momento fue presentado como un modelo de liderazgo, ha resultado ser un entramado de intereses personales, nepotismo y abuso de autoridad.

Las seis claves del escándalo Blasco

1. Compras inmobiliarias bajo sospecha

El 16 de diciembre de 2024, El Debate destapó que María Blasco adquirió dos propiedades de alto valor en Carnota (La Coruña) en julio de 2023.

Los inmuebles, en proceso de reforma y con uso residencial, levantaron sospechas sobre el origen de los fondos empleados para su compra. Las explicaciones de Blasco han sido difusas y evasive, lo que ha alimentado el escepticismo en la comunidad científica.

2. Vínculos con el PSOE y posible tráfico de influencias

El 19 de diciembre, El Debate reveló que Blasco formaba parte de la Fundación Alternativas, un think tank ligado al Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

Este vínculo ha generado dudas sobre el nivel de injerencia política en la gestión del CNIO y la posible instrumentalización de la institución para fines ajenos a la investigación científica.

La independencia del CNIO, clave para su prestigio, quedó en entredicho.

3. El escándalo de CNIO-Arte: desvío de fondos

El 24 de diciembre, El Debate desveló que fondos destinados a la investigación oncológica habían sido utilizados para la compra de obras de arte y la financiación de eventos culturales ajenos a la misión del CNIO.

La denuncia interpuesta por el sindicato Manos Limpias llevó a la apertura de una investigación por malversación, estafa y apropiación indebida.

-Se destinaron recursos científicos a actividades ajenas al CNIO.
-Donaciones privadas fueron desviadas para financiar intereses personales.
-El caso terminó en su imputación judicial.

Una actuación que ha indignado a la comunidad médica y científica, que reclama una auditoría integral de los fondos del centro.

4. Nepotismo y adjudicación de contratos a su círculo cercano

El 30 de diciembre, El Debate reveló que durante años, Blasco adjudicó contratos por valor de 16,3 millones de euros a empresas vinculadas a personas de su confianza.

Este entramado de favoritismo perjudicó a la investigación, ya que priorizó intereses personales sobre la excelencia científica.

-Se marginó a investigadores de prestigio para favorecer a colaboradores afines.
-El bioquímico Erwin Wagner, una eminencia internacional, fue apartado sin explicaciones.
-Se consolidó una red de clientelismo dentro del CNIO.

Lejos de fomentar un entorno meritocrático, el centro se convirtió en un feudo de poder personalista.

5. Clima de terror: denuncias por acoso laboral

A lo largo de enero, El Debate recogió testimonios de investigadores que denunciaron un ambiente de intimidación dentro del CNIO.

Más de diez denuncias por acoso laboral han sido documentadas, describiendo un clima de miedo y represalias.

-Investigadores que criticaban su gestión eran relegados o despedidos.
-El temor a represalias impidió a muchos denunciar antes.
-La cultura del miedo erosionó la reputación del CNIO.

El testimonio de varios científicos revela una realidad estremecedora:

“Cuando tu jefe es tu mentor y tu carta de presentación en el ámbito científico, denunciar significa el fin de tu carrera”.

6. Contratos con laboratorios acusados de maltrato animal

El 25 de enero, El Debate publicó una última revelación: el CNIO firmó un contrato con Vivotecnia Research S.L., una empresa señalada por maltrato animal.

Vivotecnia había sido denunciada por prácticas crueles en experimentos con animales, lo que ha generado un fuerte rechazo en la comunidad científica y en organizaciones de derechos animales.

-Se ignoraron las advertencias sobre sus prácticas.
-El CNIO colaboró con un laboratorio bajo sospecha de cometer abusos en la experimentación.
-La credibilidad del centro quedó aún más deteriorada.

Este último escándalo ha avivado las críticas y ha llevado a exigir una revisión de todos los contratos del CNIO.

El 29 de enero de 2025, el patronato del CNIO decidió por unanimidad la destitución de María Blasco, poniendo fin a una gestión plagada de irregularidades.

-La exdirectora está imputada por malversación, estafa y apropiación indebida.
-El CNIO atraviesa una crisis de credibilidad sin precedentes.
-La comunidad científica exige una reestructuración profunda.

Las investigaciones judiciales continúan, y el desenlace de este escándalo podría tener repercusiones en toda la estructura de financiación de la ciencia en España.

El futuro del CNIO está en juego, y con él, la confianza de la sociedad en la integridad de sus instituciones científicas.