Robles destaca el despliegue militar, mientras los ciudadanos reportan la falta de efectivos visibles
En una reciente entrevista en Onda Cero, la ministra de Defensa, Margarita Robles, abordó la situación crítica tras la DANA que ha afectado gravemente a varias localidades en la Comunidad Valenciana. Durante la conversación, Robles explicó que la llegada a ciertas áreas devastadas requiere maquinaria especializada, lo que significa que las operaciones de rescate y recuperación llevarán tiempo. No obstante, la ministra aseguró que los militares estarán presentes en el terreno todo el tiempo que sea necesario para proporcionar apoyo a las labores de recuperación y rescate.
En la actualidad, el despliegue militar cuenta con 2,000 efectivos de las distintas ramas de las Fuerzas Armadas. Desde Colmenar (Madrid), se han enviado dos helicópteros cargados con alimentos y material de ayuda. Robles destacó el "compromiso total y absoluto" del Ejército para atender las necesidades de las comunidades afectadas y anunció que el número de efectivos desplegados se incrementará en los próximos días, a medida que la situación lo requiera.
Además, la ministra hizo hincapié en que, aunque la respuesta de los voluntarios ha sido masiva y refleja una solidaridad notable, la coordinación y la logística son esenciales para asegurar que las operaciones sean efectivas. Señaló que la afluencia de voluntarios, aunque bienintencionada, puede resultar contraproducente si no está bien organizada, ya que podría entorpecer el trabajo de los especialistas de la Unidad Militar de Emergencias (UME). "Es necesario que haya un mando, un control y una coordinación," afirmó Robles, enfatizando la importancia de un plan estructurado para llevar a cabo las tareas de recuperación y asegurando que el apoyo llegue donde más se necesita.
Sin embargo, a pesar de los esfuerzos del gobierno y de las fuerzas armadas, algunos vecinos de las localidades más afectadas por la DANA han expresado su preocupación por la falta de efectivos visibles en sus comunidades. Muchos residentes han señalado que, en ciertas áreas, aún no se ha observado una presencia suficiente de militares o policías para coordinar las labores de limpieza y ayuda. Esta situación ha generado inquietud y descontento entre los habitantes, quienes consideran que una mayor presencia de fuerzas de seguridad sería beneficiosa no solo para facilitar las tareas de recuperación, sino también para garantizar la seguridad y el bienestar de los ciudadanos en medio de esta crisis.
Robles, en su declaración, hizo hincapié en que la Dirección de Emergencias fue la responsable de asignar la zona de Utiel y Requena a la UME debido a la previsión de mayores daños en esas áreas, lo que refleja una planificación basada en criterios técnicos. También mencionó que el presidente autonómico, Carlos Mazón, había solicitado más efectivos para la región, destacando que estas decisiones no son políticas, sino técnicas, y que incluso para los expertos ha sido un desafío responder de manera rápida y efectiva a la magnitud del desastre.