Los militares lanzan un contundente comunicado: "Queríamos salir a ayudar desde el minuto uno"
La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) aclara que, aunque los militares están totalmente dispuestos para prestar ayuda en catástrofes como la DANA, su actuación debe regirse por las órdenes del gobierno y las autoridades civiles competentes. Desde ATME se destaca que los efectivos de las Fuerzas Armadas siempre están listos para servir a la ciudadanía en tiempos de emergencia.
Ante la inquietud ciudadana sobre el papel de los militares en la tragedia de la DANA que ha azotado a la Comunidad Valenciana y otras regiones del sureste español, la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) ha emitido un comunicado oficial en el que recuerda que la actuación de las Fuerzas Armadas en desastres naturales se realiza de acuerdo con una estricta jerarquía y depende de solicitudes formales de las autoridades civiles. En este sentido, ATME subraya el compromiso absoluto de los militares con la población afectada, al tiempo que enfatiza la relevancia de actuar bajo las órdenes del Ministerio de Defensa y de los organismos autonómicos y nacionales responsables de la coordinación de emergencias.
En los últimos días, han circulado numerosas declaraciones y opiniones en redes sociales y medios de comunicación en las que ciudadanos de las zonas afectadas han expresado su desconcierto por la falta de personal militar en los primeros momentos tras el desastre. Ante la urgencia de asistencia en Valencia, Paiporta y otras localidades afectadas, ATME quiere aclarar que la disponibilidad de los militares para ayudar ha sido total desde el inicio de la catástrofe, aunque la intervención militar debe ajustarse a los protocolos que rigen las actuaciones en emergencias.
Un compromiso de ayuda bajo protocolos y solicitudes formales
Desde ATME se recuerda que las Fuerzas Armadas, como institución jerarquizada y regida por el principio de subordinación a la autoridad civil, solo pueden intervenir en un contexto de catástrofe cuando reciben una solicitud de ayuda por parte de las autoridades competentes. Esto se basa en la Ley Orgánica 5/2005 de la Defensa Nacional, que establece que las Fuerzas Armadas deben preservar la seguridad y bienestar de los ciudadanos en casos de grave riesgo, catástrofe o calamidad, pero en coordinación con las Instituciones del Estado y Administraciones Públicas. Esta normativa implica que el Ministerio de Defensa actúe en respuesta a las peticiones formales que emitan los gobiernos autonómicos y el gobierno central a través del Centro Nacional de Seguimiento y Coordinación de Emergencias (CENEM).
"Una institución al servicio de la ciudadanía"
ATME enfatiza que la vocación del militar español es servir a la ciudadanía, y destaca que desde el inicio de la DANA han recibido numerosos mensajes de efectivos militares que expresan su voluntad de actuar de inmediato en las zonas devastadas. Sin embargo, ATME señala que las Fuerzas Armadas no pueden actuar por iniciativa propia, ya que la intervención de personal militar debe ser autorizada en función de la evaluación de necesidades realizada por los organismos de coordinación de emergencias, en colaboración con las autoridades autonómicas y locales.
La respuesta militar en estas circunstancias se activa en tres niveles: una primera actuación de reconocimiento y evaluación de los daños en colaboración con los equipos locales; un segundo despliegue de apoyo logístico con materiales y maquinaria, y finalmente, un refuerzo de efectivos para tareas específicas, como las labores de rescate, distribución de suministros o restablecimiento de comunicaciones. ATME subraya que el Ejército está preparado para cumplir con cada una de estas fases, pero recalca que cada acción se organiza en base a un protocolo de solicitud y autorización formal.
Las Fuerzas Armadas: respuesta inmediata en situaciones de emergencia
El comunicado de ATME cita las declaraciones de la ministra de Defensa, Margarita Robles, quien recientemente aseguró que se desplegarán los efectivos militares que sean necesarios, sin limitación de medios. La ministra subrayó que, si fuera necesario, se activaría el contingente completo de los 120.000 hombres y mujeres que forman el Ejército español para asegurar la ayuda humanitaria y el restablecimiento de servicios esenciales en las zonas afectadas. Estas palabras, según ATME, son una reafirmación de que el compromiso de los militares es pleno y sin reservas, y de que el despliegue de ayuda depende exclusivamente de la solicitud y coordinación establecida entre las instituciones civiles y de defensa.
Una gestión coordinada con las autoridades civiles
La Asociación de Tropa y Marinería Española también recuerda a la ciudadanía que el papel de las Fuerzas Armadas en emergencias como la DANA es colaborar en la logística y en el apoyo de infraestructuras críticas a fin de facilitar el acceso a los servicios esenciales. Esta colaboración incluye el despliegue de equipos especializados en rescate, la distribución de suministros de emergencia y la ayuda en la gestión de refugios temporales. Según ATME, todas estas tareas están planificadas con antelación y se ajustan al mandato constitucional de servicio a la nación, pero siempre bajo la dirección de las autoridades civiles y en el marco de la legislación vigente.
Ante la tragedia vivida en la Comunidad Valenciana y otras regiones, ATME pide a los ciudadanos comprensión y apoyo a la actuación de las Fuerzas Armadas, que se lleva a cabo en estrecha colaboración con los gobiernos autonómicos y el gobierno central, para garantizar la mayor eficacia en la protección de las vidas y la restitución de la normalidad en las zonas afectadas.
“La prioridad de los militares ha sido y será siempre el servicio a la ciudadanía en tiempos de crisis”, concluye el comunicado de ATME, que invita a los ciudadanos a reconocer el esfuerzo y la dedicación del personal militar que, en circunstancias de emergencia, siempre está dispuesto a sacrificar su seguridad por el bien común.