Los maquinistas ya alertaron en agosto de 2025 del deterioro de las vías y trenes de Alta Velocidad
El trágico accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba), que ya se ha cobrado 39 vidas, pone el foco sobre un problema que los sindicatos, técnicos y operadores venían alertando desde hace tiempo: el progresivo deterioro de la red de alta velocidad en España, acompañado de un crecimiento desbordado de la demanda y una inversión que no ha ido al mismo ritmo.
En una carta fechada el 8 de agosto de 2025 y dirigida a altos cargos de ADIF y de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria —entre ellos Pedro M. Lekuona, David Gómez Rey y Francisco Martín Moreno—, SEMAF advertía de que los maquinistas detectaban a diario numerosas deficiencias en varios tramos clave de la red AVE, especialmente en los identificados como líneas 010, 030, 040 y 050.
«Se están encontrando cantidad de baches, garrotes, descompensación en la catenaria», advertía el escrito, al que ha tenido acceso Alerta, en el que se señalaba además una preocupante «falta de confortabilidad y fiabilidad en los viajes tanto para las personas viajeras como para el maquinista».
Desgaste acelerado del material rodante
La denuncia del sindicato no se limitaba al estado de las vías. También señalaba una "degradación profunda y acelerada" del material rodante, lo que derivaba en averías frecuentes, inestabilidad de rodadura y daños estructurales en los trenes.
«Nuestros compañeros maquinistas lo reportan a diario a los responsables de circulación de ADIF, sin que se tome ninguna medida», afirmaba el texto.
Además, SEMAF solicitó formalmente una reducción de la velocidad máxima de los trenes a 250 km/h como medida provisional, en tanto no se acometieran los trabajos necesarios para garantizar la seguridad en las líneas afectadas.
Óscar Puente ignoró las advertencias
Estas advertencias contrastan con las declaraciones del ministro de Transportes, Óscar Puente, quien tras el accidente de Adamuz aseguró que el tramo donde se produjo el siniestro había sido renovado en mayo y calificó lo sucedido como un “accidente muy extraño”. Sin embargo, la documentación ahora conocida contradice esa afirmación al mostrar que existían informes internos sobre el mal estado del trazado y el impacto negativo en la conducción.
Desde SEMAF se mostraban entonces preocupados por la falta de respuesta institucional pese a tratarse de informes reiterados sobre la seguridad ferroviaria. La carta fue firmada digitalmente por Luis Alonso Rodríguez, secretario del Área Técnica de SEMAF.
Contexto de colapso ferroviario
El trágico accidente entre los trenes Iryo y Alvia en Córdoba se ha producido en un contexto de sobrecarga operativa en la red ferroviaria española, tras la liberalización del sector. La competencia entre operadores como Renfe, Iryo y Ouigo ha derivado en un aumento exponencial de circulaciones diarias, sin que las infraestructuras hayan sido modernizadas al mismo ritmo, según denuncian desde el sector.
El propio ministro Puente reconoció en sede parlamentaria en septiembre de 2025 que “los próximos dos años serán problemáticos” debido al envejecimiento del parque ferroviario y a las tensiones operativas derivadas del aumento de la demanda.
Las víctimas del accidente de Adamuz se convierten así en la trágica consecuencia de un deterioro que no sólo era conocido por los profesionales del sector, sino que había sido comunicado oficialmente a las autoridades.