España estalla contra Sánchez: miles de personas se unen en Madrid y claman “¡Dimisión y urnas ya!”
Tellado lidera una manifestación histórica junto a Vox y 129 asociaciones civiles: “Este Gobierno fallido debe dejar paso a los españoles”
Una nueva manifestación masiva contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha tenido lugar este sábado en la plaza de Colón de Madrid, donde miles de ciudadanos se han congregado bajo la lluvia intermitente para exigir elecciones anticipadas y denunciar lo que consideran una "situación política insostenible".
Una protesta con amplio respaldo político y social
Convocada por más de un centenar de asociaciones cívicas reunidas en la ‘Plataforma por la España Constitucional’, la manifestación ha contado con el respaldo de los partidos PP y Vox, aunque sin la presencia física de sus líderes, Alberto Núñez Feijóo ni Santiago Abascal.
Lo que empezó como una reivindicación democrática rápidamente escaló en tono. Entre gritos de “Sánchez, dimisión”, algunos manifestantes coreaban consignas más crudas como “Pedro Sánchez, hijo de puta” o “por siete votos tienes el culo roto”, aludiendo al estrecho margen con el que el presidente logró mantenerse en Moncloa tras las elecciones de julio. En las pancartas caseras también se leían mensajes de rechazo al Gobierno, e incluso ondearon banderas preconstitucionales.
“No hay nivel en este Gobierno. Solo arrogancia, nepotismo y corrupción”, se leía en uno de los manifiestos leídos ante una multitud emocionada y firme.
Manifiestos, vítores y críticas sin tapujos
El acto comenzó sobre las 12:15h con la lectura de varios manifiestos en una Colón prácticamente llena, con calles colindantes como Génova igualmente abarrotadas. Grupos de jubilados envueltos en banderas españolas coreaban rimas como "que no, que no me da la gana una dictadura como la venezolana", en clara alusión a la narrativa del Ejecutivo vinculada a Podemos y sus alianzas.
Entre los discursos más aplaudidos, la ex presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, arremetió duramente contra Sánchez:
“No es que hoy pidamos que se marche solo porque ha colocado a su mujer, su hermano y sus amigos; ni por haber dicho que no dormiría con comunistas y gobernar con ellos cinco años; ni siquiera por su alianza con Bildu o por haber convertido a un prófugo en presidente... Hoy lo hacemos por algo aún más grave: por la dignidad de España”.
También intervino a través de un vídeo Alejo Vidal-Quadras, fundador de Vox y ex dirigente del PP, quien alertó sobre el “declive permanente” del país y pidió elecciones como un “imperativo político y ético”.
Tellado: “Cuando se abran las urnas, Sánchez será pasado”
El portavoz del PP en el Congreso, Miguel Tellado, fue la voz más destacada del bloque popular. En declaraciones a los medios antes de la marcha, y más tarde desde el estrado, denunció que España vive bajo un Gobierno fallido, sin legitimidad moral ni apoyo parlamentario:
“Tenemos un Gobierno que no gobierna, un Congreso que no legisla y unas minorías separatistas que deciden qué se hace en este país”, afirmó con claridad. “Cuando se abran las urnas, Pedro Sánchez será pasado. Porque España no olvida. Y la democracia sabrá responder”.
Tellado insistió en que el Ejecutivo carece de presupuestos vigentes, de unidad de acción en el Consejo de Ministros y, sobre todo, de una mayoría clara que respalde su política:
“Sumar no apoya el plan de Defensa. El PSOE no lidera. Sánchez sobrevive”.
La denuncia del PP: corrupción, instrumentalización y parálisis legislativa
El líder popular no se limitó a criticar la falta de rumbo político. Su mensaje fue más profundo: una denuncia de la colonización institucional que, según el PP, ha llevado a cabo Pedro Sánchez:
“Tenemos un presidente que intenta convertir las instituciones del Estado en herramientas de poder personal. Un Gobierno que está acorralado por la corrupción. Y un entorno familiar, político y judicial bajo investigación”.
El caso de su hermano, David Sánchez, procesado por tráfico de influencias; el de su esposa, Begoña Gómez, imputada por adjudicaciones a dedo; y el del propio Fiscal General del Estado, cercado por una investigación por revelación de secretos, conforman, según Tellado, “un entorno insostenible en cualquier democracia europea seria”.
Vox endurece el tono: “Con Sánchez no hay nada que pactar”
Desde Vox, el tono fue aún más severo. El diputado y portavoz municipal Javier Ortega Smith fue contundente:
“Con Sánchez no hay nada que pactar. No hay diálogo posible con quien ha vendido la soberanía, ha pactado con el separatismo y ha humillado a la nación ante el terrorismo”.
La portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid, Isabel Pérez Moñino, cargó contra la gestión del Ejecutivo:
“Queremos un cambio de rumbo. España necesita liderazgo, no propaganda. Este Gobierno ha perdido la vergüenza y la legitimidad”.
Colón, símbolo de unidad civil frente al abuso del poder
La manifestación en Colón no fue un evento político en sentido estricto, sino una expresión plural de hartazgo social. Asistieron jueces retirados, profesores, militares en la reserva, sanitarios, empresarios, estudiantes, y familias enteras ondeando banderas constitucionales.
Uno de los testimonios más escuchados fue el de la vicepresidenta del Foro Libertad y Alternativa, una de las entidades convocantes:
“Hay un presidente indigno en España que nos está pisoteando. Humilla a las instituciones y a los españoles. Pero este país no se rinde”, aseguró.
Los gritos de “¡Elecciones ya!”, “¡Gobierno dimisión!” y “¡España no se vende, España se defiende!” resonaron durante más de dos horas entre el Paseo de Recoletos, Génova y Serrano.
Una foto que recorre Europa: partidos constitucionalistas unidos frente al deterioro democrático
La imagen de Tellado, Ortega Smith, Álvarez de Toledo, Noelia Núñez y Héctor Palencia en el mismo espacio que las plataformas ciudadanas ya ha llegado a Bruselas. Fuentes del PP Europeo señalan que Feijóo explicará este movimiento ciudadano en su próxima intervención ante el PPE.
“La democracia española necesita una sacudida. Y no vendrá desde dentro del Congreso, vendrá desde la calle”, apuntan fuentes populares.
Lo que se ha vivido en Madrid este sábado no es solo una protesta coyuntural, sino la expresión visible de un malestar profundo que rebasa lo partidista y toca la fibra social. Con un país en plena efervescencia tras el apagón del 28 de abril, el escándalo de Red Eléctrica, las dudas sobre la gestión del Gobierno en materia energética y las fracturas en la coalición de izquierdas, la calle ha irrumpido como actor político.
Ya no se trata solo de descontento económico o institucional: la palabra “dignidad” ha ocupado el centro del discurso, y con ella, la sensación de que una parte de la ciudadanía se siente ajena al proyecto político del Gobierno actual.
A falta de cifras oficiales de asistencia, lo cierto es que la presión social sobre el Ejecutivo se incrementa, en un contexto en que el Congreso está dividido, el caso Begoña Gómez salpica a La Moncloa, y las alianzas parlamentarias con partidos independentistas lejos de consolidar al Gobierno, lo fracturan desde dentro.
En la plaza de Colón no se hablaron de tecnicismos, ni de reformas fiscales. Se gritó desde el estómago. Y ese grito aún resuena en las redes, en las portadas y en la calle.