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El lujo inexplicable del socialista Santos Cerdán: reformas, coches y cuentas hinchadas

El secretario de Organización del PSOE, número tres del partido, Santos Cerdán. E.P.

Una reforma integral de 60.000 euros, un todoterreno de alta gama pagado casi al contado y un saldo bancario que se multiplica por cinco.

Tres signos de riqueza llamativos que, por sí solos, podrían pasar por la prosperidad de cualquier ciudadano. Pero en el caso del exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, ocurren bajo la sombra de un escándalo judicial y en el contexto de las investigaciones por corrupción que sacuden los cimientos del partido de Gobierno.

El pasado lunes, Cerdán declaró ante el Tribunal Supremo y aseguró no haberse enriquecido nunca con mordidas ni sobornos. Sin embargo, y según ha revelado El Debate, no fue capaz de justificar ni con papeles ni con argumentos cómo ha costeado recientemente su elevado tren de vida. El magistrado instructor, Leopoldo Puente, decretó su ingreso inmediato en prisión provisional, comunicada y sin fianza, al detectar indicios más que razonables de enriquecimiento ilícito y connivencia en una red de corrupción ligada a la adjudicación de obra pública.

El chalet de Milagro: símbolo de una transformación bajo sospecha

Los vecinos de Milagro, una localidad navarra de humildes calles y casas discretas, no daban crédito al ver cómo el modesto adosado de Cerdán se transformaba de la noche a la mañana. De una fachada anodina, con una puerta de garaje de chapa, se pasó a una vivienda modernizada, con entrada automática de última generación, aire acondicionado, persianas nuevas y un diseño exterior completamente renovado. La inversión se cifra en al menos 60.000 euros, según fuentes próximas al propio exdirigente socialista.

La coincidencia temporal de estas obras con la supuesta entrega de un sobre con 15.000 euros en efectivo, reconocida por el empresario Víctor de Aldama, ha encendido todas las alarmas. Según la declaración del comisionista de las mascarillas, el dinero fue entregado en presencia de Koldo García —el exasesor de Ábalos—, y tenía como propósito “calmar los ánimos” dentro del denominado “cupo vasco”, que controlaba Cerdán”.

Es decir, no hablamos de un regalo, sino de un pago vinculado a la gestión de licitaciones y contratos públicos bajo criterios opacos y ajenos a la legalidad.

El coche de alta gama: otro lujo que no cuadra

Pero no solo fue la reforma. Casi al mismo tiempo, Cerdán adquirió un Volvo XC60 T6, un SUV híbrido enchufable con un precio de mercado que supera los 60.000 euros. En su declaración de bienes ante el Congreso, presentada en mayo de 2023, aseguró haber abonado el 70% al contado y haber solicitado únicamente un préstamo bancario de 19.200 euros. Actualmente, le queda pendiente por pagar solo 18.700, es decir, prácticamente la totalidad del préstamo.

El pago, mayoritariamente en metálico o vía transferencia directa sin financiación externa, plantea una pregunta fundamental: ¿de dónde salió el dinero?

Durante meses, al ser preguntado por este periódico, Cerdán se limitó a responder con evasivas. Afirmó disponer de transferencias que acreditaban la legalidad del pago, pero nunca llegó a mostrarlas. Primero negó la historia, luego la restó importancia y finalmente, en un tono más despectivo que defensivo, soltó: “Pero eso os da igual”.

Un saldo bancario que se dispara sin explicación

A estos signos externos de riqueza se suma un tercero que ha llamado poderosamente la atención de la UCO: el saldo bancario. En 2019, Santos Cerdán tenía 9.758 euros en su cuenta corriente. Poco tiempo después de las entregas de dinero en efectivo denunciadas por Aldama, su saldo se elevó a 53.320 euros. Un incremento que multiplica por cinco su capital anterior y que no ha sido justificado mediante ninguna herencia, premio, ingreso profesional adicional o transferencia legal conocida.

Según fuentes cercanas a la investigación, este crecimiento patrimonial coincide con el periodo en el que el exdirigente socialista habría cobrado presuntas mordidas procedentes de adjudicaciones públicas, tal y como detallan las conversaciones intervenidas por la Guardia Civil.

La pieza que encaja en el puzle de la financiación ilegal del PSOE

Este episodio, que a simple vista puede parecer un caso individual de corrupción, se enmarca dentro de un esquema mucho mayor: el que apunta a una presunta financiación irregular del PSOE. Ya no se trata solo de si Cerdán, Ábalos o Koldo se enriquecieron. La gran pregunta que se hacen ahora los investigadores es si parte de las comisiones cobradas ilegalmente acabaron nutriendo las arcas del partido, camufladas como “donaciones”, “cuotas voluntarias” o “impuestos revolucionarios”.

En uno de los audios claves aportados por la UCO, Koldo le advierte al ex director general de Carreteras que le llamarán desde la gerencia del PSOE para pedirle “el impuesto”. Y así ocurrió. Lo llamativo no es solo el término, sino la coincidencia temporal con adjudicaciones millonarias. La UCO ha constatado que en 2023, el PSOE ingresó casi 10 millones de euros bajo el concepto de cuotas o aportaciones voluntarias de cargos públicos.

¿Fueron todos esos ingresos limpios y legítimos? ¿O parte de ellos provino de sobres en B, como el entregado a Cerdán según Aldama?

Una red que apunta al corazón del poder socialista

El caso de Santos Cerdán no es anecdótico. Es, cada vez más, el hilo del que tirar para desenredar una telaraña de corrupción que parece haber penetrado hasta el tuétano de la cúpula del PSOE. Las reformas de lujo, el coche de alta gama y el misterioso incremento de capital no son solo signos de ostentación: son posibles pruebas de un delito sistemático, de un esquema diseñado no solo para el enriquecimiento personal, sino también para alimentar una estructura partidista a base de contratos públicos, mordidas y favores cruzados.

Y lo más grave: mientras se proclama regeneración, feminismo y transparencia desde los atriles del Gobierno, la sombra del dinero negro planea sobre Ferraz. Lo que muchos sospechaban, ahora se documenta. Y el juez del Supremo ya ha dictado prisión provisional para el hombre que durante años manejó la maquinaria interna del partido.

La historia de Cerdán no es un capítulo aislado. Es el síntoma de una enfermedad más profunda: la utilización de las instituciones para beneficio privado y político. Y ante eso, la justicia ya ha comenzado a actuar.