leire díez: la 'fontanera' del PSOE

La 'fontanera' del PSOE sigue excusándose: “No diré quién me paga”

La exmilitante socialista Leire Díez sale de una rueda de prensa. / Carlos Luján

Leire Díez ha defendido su trabajo como periodista independiente y se ha negado a revelar quién financia sus investigaciones sobre las cloacas del Estado

En una entrevista exclusiva concedida a OKDIARIO, Leire Díez, exmilitante socialista, ex alto cargo de Correos y actual protagonista de una trama de presuntas gestiones opacas vinculadas al entorno del PSOE, ha defendido su labor como “periodista freelance” y ha reiterado que no revelará la identidad de quienes financian sus investigaciones sobre lo que describe como un “anómalo funcionamiento del Estado de derecho”.

Durante la conversación, conducida por Eduardo Inda y Luis Balcarce, la entrevistada —de 51 años, madre de dos hijas— ha insistido en que lleva seis años dedicada a esta labor, de forma “especialmente intensa en los últimos quince meses”, tras su salida de la empresa pública Correos.

Confidencialidad sobre los pagos y negativa a revelar clientes

Cuestionada insistentemente por la procedencia de los fondos con los que financia su actividad, Díez ha respondido de forma categórica: «No voy a decir quién me paga, no voy a dar nombres». Ha esgrimido la confidencialidad profesional como barrera infranqueable para revelar información. “Uno no trabaja por amor al arte”, le objetaron los entrevistadores, sin éxito. Tampoco quiso precisar cuánto costó el alquiler de la sala del hotel Novotel de Madrid, donde el día anterior celebró una rueda de prensa sin preguntas.

Ha declarado que trabaja “para empresas que me llaman, que piden ayuda”, lo que, según dijo, forma parte de una estructura profesional legítima y protegida por principios éticos de confidencialidad.

Una investigación que culminaría en un libro

Díez sostiene que todo su trabajo periodístico se está canalizando hacia la redacción de un libro, y que las revelaciones aún por publicarse versarán sobre las llamadas “cloacas del Estado”, el “caso hidrocarburos” y presuntos “abusos institucionales”. Aunque se refiere a ese fenómeno como “mal llamado Policía patriótica”, matiza que lo que está investigando es el comportamiento de piezas concretas del Estado que habrían funcionado de manera anómala.

Sobre los materiales obtenidos o filtrados, subraya que no ha hallado pruebas directas que impliquen a la Unidad Central Operativa (UCO), aunque sí menciona “modos de proceder” que se habrían repetido en distintos casos judiciales.

Una red de colaboración con Javier Pérez Dolset

Díez ha confirmado que trabaja en colaboración con el empresario Javier Pérez Dolset, con quien afirma haber formado un equipo de investigación. Asegura que Pérez Dolset lleva más de ocho años inmerso en estas pesquisas y que ella se incorporó hace seis años, aunque con una dedicación mucho más intensa tras su salida de Correos.

Según explica, ambos se han centrado en casos en los que habrían sido fabricadas pruebas o fabricadas imputaciones contra diversos ciudadanos, en algunos casos acabando con su ingreso en prisión. “He escuchado a víctimas de todos los colores políticos”, afirma, argumentando que su investigación no tiene orientación partidista, sino que busca visibilizar situaciones de abuso institucional.


Reminiscencias de su paso por Correos

Durante la entrevista, Díez también se ha referido a su etapa como directora de Relaciones Institucionales y Filatelia de Correos, cargo en el que —según sus propias palabras— percibía un salario anual de 80.000 euros. Reconoce que fue contratada directamente por Juan Manuel Serrano, presidente de la compañía y amigo personal del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Matiza que actualmente, según su opinión, Serrano ya no mantiene la misma cercanía con Sánchez que cuando ejercía como jefe de su gabinete.

Sin pruebas directas, pero con una agenda narrativa definida

Pese a no ofrecer pruebas documentales ni audios inéditos durante la entrevista, Díez mantiene un relato centrado en la reconstrucción de patrones de funcionamiento institucional anómalo. La estrategia comunicativa parece clara: una reivindicación de su labor como denuncia periodística, acompañada de una defensa del derecho a la confidencialidad y de su rol como actora independiente.

No menciona partidos ni instituciones concretas como empleadores actuales, aunque sus vínculos anteriores con el PSOE y su reciente baja voluntaria como militante siguen marcando el contexto de su exposición pública.

La entrevista deja múltiples incógnitas abiertas. Entre ellas, quién financia las actividades de Díez, cuál es el contenido específico del libro que anuncia, y si sus investigaciones tendrán implicaciones judiciales o meramente políticas.

En ausencia de nuevas pruebas, la exposición pública de Leire Díez se presenta como una narrativa sin certidumbre verificable, pero dotada de una estructura estratégica y mediática que sigue alimentando uno de los frentes más complejos del presente ciclo político: la batalla por el relato sobre las “cloacas” del Estado.