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Junts rompe con Sánchez por unanimidad y traslada la decisión a su militancia: «Se acabó la confianza»

Carles Puigdemont preside la reunión de Junts. / Junts

La dirección del partido independentista formaliza la ruptura con el PSOE en el aniversario del 1-O y convocará una consulta interna para ratificar su decisión esta misma semana

La Ejecutiva de Junts per Catalunya, reunida este lunes en Perpiñán, ha aprobado por unanimidad la ruptura formal con el Gobierno de Pedro Sánchez, poniendo fin a la alianza parlamentaria que en noviembre de 2023 permitió la investidura del presidente a cambio de la tramitación de la Ley de Amnistía. El movimiento, confirmado oficialmente por el partido y adelantado por OKDIARIO, será sometido ahora a consulta entre la militancia, los próximos miércoles y jueves.

La escenificación del divorcio político ha tenido lugar en una fecha cargada de simbolismo: el octavo aniversario de la declaración unilateral de independencia de Cataluña. En el mismo escenario donde Puigdemont encabezó aquel intento de ruptura con el orden constitucional, la cúpula de Junts ha certificado lo que ya se percibía como un proceso irreversible: «El pacto con el PSOE es insostenible», concluyen fuentes del partido.

Causas acumuladas y frustración con la amnistía

Entre los motivos de la ruptura, Junts cita el incumplimiento de los compromisos adquiridos en Bruselas. A pesar de la aprobación de la Ley de Amnistía, Puigdemont continúa sin poder regresar a España, debido a que varios jueces mantienen abiertas causas penales contra él y otros miembros del partido. A ello se suma la falta de avances en la oficialidad del catalán en la Unión Europea y el bloqueo en la delegación de competencias de inmigración a la Generalitat, rechazado incluso por socios de Sánchez como Podemos.

La dirección califica de «incumplimiento flagrante» el balance de estos dos años de colaboración parlamentaria con el Gobierno. Según fuentes de OKDIARIO, el partido ha decidido cortar la interlocución directa con Moncloa y dar por finalizado el proceso de diálogo supervisado por un mediador internacional en Suiza. Estas conversaciones, lideradas por José Luis Rodríguez Zapatero y Juanfran Serrano, ya acumulaban meses de estancamiento.

Sin moción, pero con ruptura total

Aunque Junts no presentará por ahora una moción de censura, la decisión marca un punto de inflexión: el fin del apoyo activo al Ejecutivo. La formación se reserva la opción de apoyar propuestas legislativas puntuales en beneficio de Cataluña, pero no mantendrá un marco de colaboración estable. La decisión estratégica busca proteger al partido ante el avance de Aliança Catalana, formación que según diversas encuestas se sitúa ya a tan solo dos escaños de distancia en el Parlament.

Carles Puigdemont, flanqueado por su núcleo duro —Jordi Turull, Míriam Nogueras, Josep Rius, Antoni Castellà, Albert Batet y Mònica Sales—, ha recuperado el control del relato interno y del partido. En palabras de uno de los participantes, «se acabó la confianza». La consigna es clara: recuperar el espacio político ante el electorado independentista y enviar una señal de firmeza a Madrid.

Junts espera un movimiento del PP

Tal y como informó OKDIARIO, Junts no descarta explorar una moción de censura junto al Partido Popular, aunque por el momento los contactos han sido limitados y discretos. El entorno de Puigdemont considera que la presión debe trasladarse ahora al principal partido de la oposición, al que instan a actuar si quiere aprovechar el desgaste del Ejecutivo.

Desde el Partido Popular, algunas fuentes ya valoran la posibilidad de que Sánchez opte por un último movimiento diplomático: una reunión con Puigdemont en Waterloo, lo que en palabras de un dirigente popular citado por Vozpópuli sería “la última vergüenza”.