Política

El juez Peinado reprende a Bolaños por sus evasivas en el ‘caso Begoña’

El ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Justicia, Félix Bolaños. / EP
Durante la sesión, el tono del interrogatorio se fue calentando, con el juez Peinado interrumpiendo en varias ocasiones al ministro Bolaños, al considerar sus respuestas como evasivas y poco claras

El juez Juan Carlos Peinado, encargado de la investigación en el conocido como ‘caso Begoña Gómez’, mantuvo un tono de creciente tensión durante la declaración como testigo del ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, el pasado 16 de abril. Según el audio, el magistrado reprochó al ministro la manera en que respondió a sus preguntas, que calificó de evasiva, y le advirtió que podría verse «obligado» a ordenar un careo para contrastar su versión con la de otro testigo.

Durante la sesión, el juez interrumpió en varias ocasiones al ministro al considerar que no se estaba ajustando a lo que se espera de una declaración judicial. «Está contestando de una manera que no es como se admite un testimonio en sede judicial», expresó el juez Peinado. Bolaños respondió: «Creo, señoría, que no estoy contestando con evasivas en ningún caso», The Objective.

El interrogatorio giró en torno al nombramiento de Cristina Álvarez, asesora de la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, como personal eventual en La Moncloa.

El juez cuestionó la actitud del ministro cuando este esbozó una sonrisa durante la comparecencia. «No sé a qué obedece que esboce usted una sonrisa», le dijo el juez. Bolaños replicó: «Señoría, me está resultando muy sorprendente su interrogatorio, por eso he esbozado una sonrisa», a lo que Peinado contestó que tal vez se debía a que «no está habituado a un interrogatorio». «Desde luego que no, claro», concluyó el ministro.

Las evasivas de Bolaños. Peinado consideró que Bolaños estaba recurriendo a una forma de responder que, según indicó, puede interpretarse como negativa a declarar, de acuerdo con la Ley de Enjuiciamiento Criminal. «Si es una evasiva, no es usted el que lo debe evaluar, es la persona que está dirigiendo este acto procesal», puntualizó el juez.

En referencia al proceso de designación de Álvarez, el juez advirtió que, ante las diferencias en los testimonios, se vería en la necesidad de suspender la diligencia para practicar otro acto: un careo entre Bolaños y Alfredo González, exvicesecretario general de Presidencia, quien previamente había prestado declaración. «Está siendo sorprendente la contestación que usted hace al hilo del testimonio que prestó González», expresó Peinado.

Bolaños, sin embargo, negó cualquier contradicción: «Él dice, y yo digo, que a él los nombres de las personas que van a ser propuestos por él se los dan los responsables directos de las personas de las que van a depender esos eventuales. Creo que estoy diciendo lo mismo que él ha declarado».

Tensión en el interrogatorio. Otro momento de tensión ocurrió cuando se abordó el nombramiento de González como vicesecretario general. Bolaños respondió que fue decisión del Consejo de Ministros, y ante la pregunta de quién lo propuso, dijo: «Seguramente yo». Peinado repreguntó si lo podía afirmar rotundamente, y el ministro indicó que se trataba de un hecho de hace «siete años», añadiendo que «lo lógico» era que lo hubiera propuesto él. Peinado mostró entonces a Bolaños su anterior testimonio, pidiéndole que explicara el procedimiento seguido. El ministro sostuvo que el contenido de esa declaración se ajustaba «bastante» a cómo se realizan los nombramientos.

El juez fue tajante: «¿Lo cree o está seguro? Una cosa son las creencias y otra cosa son los testimonios que tienen que prestar los testigos». En su declaración, Bolaños también señaló: «Todo lo que ha dicho el señor González me resulta creíble y ajustado a la realidad que yo conozco. Creo que no es ninguna evasiva lo que estoy diciendo».

El magistrado preguntó asimismo por el grado de conocimiento que tenía Bolaños sobre las funciones de las personas que trabajaban en la Secretaría General de Presidencia. El ministro dijo: «No podía saber qué actividad diaria tenía cada uno de los trabajadores porque eran en torno a mil personas», aunque indicó que conocía las tareas de quienes estaban «más cerca» de él. También subrayó que no participó en la mayoría de los nombramientos, especialmente tras el cambio de gobierno, cuando hubo «en torno a 100 nombramientos eventuales».

Suspenden la declaración. Tras una hora y media de interrogatorio, el juez ordenó suspender la declaración para que el ministro pudiera recabar más información sobre quién coordinaba al personal de La Moncloa. «Le voy a pedir que salga de la sala, nosotros suspendemos la declaración y usted recaba la información. ¿Ha entendido?», indicó el magistrado. Minutos después, Bolaños informó del nombre de la persona responsable y precisó que el puesto de Álvarez pertenecía al Gabinete de la Presidencia del Gobierno.

Finalmente, el ministro afirmó que no tenía relación cercana con Álvarez, y que apenas había coincidido con ella. «Si con Begoña he coincidido muy poco, con la señora Álvarez todavía menos», declaró. Afirmó no haber trabajado en el mismo edificio que ella, señalando que el complejo de La Moncloa tiene «más de 2.000 personas» distribuidas en «al menos 15 edificios diferentes».

A preguntas de la acusación popular representada por Vox, Bolaños declaró: «No conozco lo que hacía la señora Álvarez», al ser interrogado sobre si esta desempeñaba parte de la actividad privada de Begoña Gómez. También afirmó que Gómez «ha mantenido su actividad profesional propia» tanto antes como después de que su esposo asumiera la presidencia del Gobierno.