Joseba engañó al Supremo: la foto del ‘sobre dominicano’ lo deja en evidencia

El hermano de Koldo, Joseba García, en el Supremo. / A.E.

El hermano de Koldo engañó al Supremo: una foto revela el cobro de 10.000 dólares del ‘sobre dominicano’

Según desvela EL ESPAÑOL, Joseba García ocultó al tribunal que manejó dinero en efectivo de la trama Ábalos-Koldo

La declaración de Joseba García ante el Tribunal Supremo ha quedado seriamente comprometida tras la aparición de una prueba clave. Según desvela EL ESPAÑOL, el hermano de Koldo García faltó a la verdad al asegurar que desconocía el contenido del denominado ‘sobre dominicano’.

Una fotografía recuperada de los dispositivos incautados por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil demuestra que no solo sabía lo que contenía el sobre, sino que contabilizó personalmente el dinero: 10.000 dólares en efectivo.

La prueba que desmonta su versión

La imagen, capturada el 14 de diciembre de 2021 en Punta Cana, muestra el desglose exacto del dinero contenido en el sobre: 83 billetes de 100 dólares y 34 de 50, sumando un total de 10.000 dólares (unos 8.800 euros al cambio de la época).

En paralelo, los mensajes intercambiados entre Joseba y su hermano Koldo confirman que ambos eran plenamente conscientes de la cantidad. Joseba incluso preguntó por el tipo de cambio antes de pedir que se borrara la conversación.

Sin embargo, pese a ese intento de eliminar pruebas, la imagen fue replicada y almacenada en la memoria caché de un dispositivo, lo que ha permitido su recuperación.

Joseba García, junto a la imagen del 'sobre dominicano' que envió a Koldo García. EL ESPAÑOL

Joseba García, junto a la imagen del 'sobre dominicano' que envió a Koldo García. EL ESPAÑOL

Del “sobre con documentos” al dinero en efectivo

Durante su declaración en el Supremo, Joseba García sostuvo que le habían encargado recoger unos “documentos” en República Dominicana y que nunca abrió el sobre.

“Jamás abro un sobre”, aseguró ante el tribunal.

Pero la evidencia gráfica contradice frontalmente esa versión: no solo lo abrió, sino que contabilizó el dinero y lo documentó con detalle antes de enviarlo a Koldo.

El papel de Aldama y la ruta del dinero

La investigación sitúa el origen del dinero en el entorno del empresario Víctor de Aldama. Según varios testigos, entre ellos empleados de los laboratorios Pronalab en Punta Cana, se realizaron al menos dos entregas de 10.000 dólares a Joseba García.

El objetivo, según la UCO, era claro: transportar efectivo destinado a la trama vinculada a José Luis Ábalos y Koldo García.

Los mensajes previos al viaje refuerzan esta hipótesis. Días antes del desplazamiento, Aldama comunicó a Joseba que ya podía viajar, lo que los investigadores interpretan como una señal de que el dinero estaba preparado.

Intentos de borrar el rastro

Tras recibir el dinero, la conversación entre los hermanos refleja nerviosismo. Koldo pide borrar la imagen del sobre y Joseba asegura haberlo hecho.

Sin embargo, antes de eliminarla, envió la captura a Patricia Úriz, esposa de Koldo, lo que terminó siendo clave para su recuperación posterior.

El intento de eliminación refuerza la sospecha de que eran conscientes de la gravedad del contenido.

Una declaración en entredicho

La aparición de esta prueba supone un golpe directo a la credibilidad de Joseba García ante el Tribunal Supremo. Su relato —basado en la supuesta recogida de documentos— queda desmentido por una evidencia material que acredita la manipulación de dinero en efectivo.

Además, el detalle de los billetes, el cálculo manuscrito y la consulta sobre el cambio a euros evidencian una participación activa en la operación.

Conclusión: una prueba clave en el caso Koldo

Hasta ahora, las sospechas sobre los pagos en efectivo se apoyaban en testimonios y mensajes. La fotografía publicada por EL ESPAÑOL supone la primera prueba gráfica directa de una comisión vinculada a la trama.

Su impacto va más allá de este episodio concreto: refuerza la tesis de la investigación sobre la existencia de una red de cobro de mordidas y pone en duda la veracidad de las declaraciones realizadas ante el Supremo.

El caso Koldo entra así en una nueva fase, marcada por evidencias más sólidas y por el creciente desgaste de las versiones ofrecidas por los implicados.