Jessica ratifica su versión y complica la estrategia de defensa de Ábalos
La expareja del exministro reitera por escrito que todo lo declarado ante el juez es cierto, tras ausentarse en el Senado alegando motivos de salud
La estrategia de defensa del exministro de Transportes, José Luis Ábalos, ante el Tribunal Supremo ha sufrido un nuevo contratiempo. Jessica Rodríguez, quien fue su pareja sentimental durante su etapa al frente del Ministerio y figura clave en el entorno investigado, ha ratificado por escrito su declaración judicial, dificultando los intentos del exministro de desacreditar la labor de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.
Rodríguez estaba citada este lunes en la Comisión de Investigación del 'caso PSOE' en el Senado, pero no acudió, presentando un certificado médico minutos antes de su hora de citación. No obstante, adjuntó una carta manuscrita en la que se ratifica “íntegramente” en su testimonio ante el juez Leopoldo Puente, instructor del caso en el Supremo.
Una versión clave en la investigación
Jessica Rodríguez se ha consolidado como un testimonio central en el procedimiento. En su declaración previa como testigo ante el Supremo, Rodríguez explicó que envió su currículum a Ábalos mientras mantenían una relación personal, y que éste lo trasladó a su entorno político.
Como resultado, fue contratada en dos empresas públicas, Ineco y Tragsatec, en puestos dependientes del Ministerio de Transportes. Según su testimonio, nunca acudió a trabajar ni conocía físicamente el lugar del puesto.
Además, reconoció que durante dos años ocupó un piso en Plaza de España, valorado en más de 2.000 euros mensuales, sin pagar alquiler. La elección del inmueble respondió, según relató, a su proximidad con la sede del PSOE en Ferraz.
Viajes oficiales y uso de privilegios institucionales
Uno de los aspectos que más preocupa a los investigadores es la presencia de Rodríguez en actos oficiales. Según informes de la UCO, acompañó al ministro en al menos quince viajes oficiales, y en tres de ellos hizo uso de las salas de autoridades en aeropuertos, un privilegio reservado a cargos públicos.
Estos datos apuntan a un grado de integración institucional en la actividad del ministro que excede el ámbito de lo estrictamente personal.
La línea de defensa de Ábalos
En su defensa ante el Supremo, Ábalos ha calificado los informes de la Guardia Civil como “tendenciosos” y ha acusado a los investigadores de construir una narrativa interesada para perjudicarle.
Ha cuestionado especialmente el informe patrimonial del 17 de marzo de 2025, al que ha restado validez y objetividad. Sin embargo, la ratificación pública de Rodríguez fortalece los informes técnicos de la UCO, al ofrecer un testimonio alineado con los hechos documentales.
“Yo no cambio de opinión. No tengo dos versiones de lo que ya me fue preguntado ante la Sala Segunda del Supremo. Fue y es rigurosamente cierto, y en ello me ratifico íntegramente”, expresó Rodríguez en su carta al Senado.
Impacto procesal y político
Esta ratificación refuerza la posición de la acusación, ya que se ve respaldada por documentos, registros electrónicos y la coherencia temporal del testimonio. A juicio del entorno judicial, si el juez valida su declaración como creíble y verificada, la versión de Rodríguez pasará de circunstancial a central.
El hecho de que no asistiera al Senado pero mantuviera su versión por escrito también ha sido interpretado como una estrategia para blindar su credibilidad judicial sin exponerse al foco parlamentario.
El proceso judicial sobre el caso PSOE continúa desarrollándose. La instrucción a cargo del juez Puente sigue acumulando pruebas que apuntan a un posible uso irregular de recursos públicos en beneficio de personas vinculadas al exministro Ábalos.
Con esta última confirmación, la figura de Jessica Rodríguez gana peso como testigo estructural en la causa, y su declaración podría resultar decisiva si se mantiene firme en próximas fases del procedimiento.