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El ICAM suspende a Bolaños como abogado ejerciente por incompatibilidad legal

El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños. / Víctor Fernández
La suspensión se adopta de oficio y sin expediente disciplinario, pero implica consecuencias institucionales

Según ha revelado en exclusiva «The Objective», el Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) ha declarado la incompatibilidad legal del ministro de Justicia, Félix Bolaños, para ejercer como abogado, suspendiéndolo de manera cautelar por mantener su colegiación como ejerciente mientras ostenta un cargo público de máxima responsabilidad en el Ejecutivo.

Una incompatibilidad insoslayable

El expediente se abrió tras una denuncia presentada el 17 de febrero de 2025, que advertía de que Bolaños seguía figurando como abogado ejerciente desde 1999, sin haber solicitado el pase a no ejerciente pese a su nombramiento como ministro en noviembre de 2023. El ICAM ha considerado que su condición de ministro constituye una causa de incompatibilidad absoluta, conforme al artículo 18.1 del Estatuto General de la Abogacía Española.

«El ejercicio de la abogacía es incompatible con el desempeño de cargos al servicio de las administraciones públicas», afirma la resolución adoptada por unanimidad por la Junta de Gobierno el pasado 21 de octubre.

Bolaños se negó a tramitar la baja

El Colegio concedió a Bolaños un plazo de 15 días para optar voluntariamente por la baja como ejerciente, plazo que no cumplió, lo que llevó al ICAM a acordar de oficio su pase a no ejerciente. En sus alegaciones, el ministro alegó que su colegiación respondía a su antigua función en el Banco de España y que no había ejercido la abogacía desde su entrada en el Gobierno.

Sin embargo, el ICAM rechazó esa tesis. «Mantenerse dado de alta como ejerciente no es un mero trámite», recordó la Junta. Aun sin pruebas de ejercicio efectivo, el Colegio afirmó que la mera condición formal de abogado ejerciente ya implica una incompatibilidad manifiesta.

Sin sanción, pero con consecuencias

La Junta de Gobierno descartó abrir expediente disciplinario al no apreciar dolo ni actitud renuente, optando por una suspensión automática no sancionadora. Aun así, la medida tiene relevancia institucional, ya que el afectado es el titular de Justicia y Relaciones con las Cortes, el ministro que mantiene interlocución directa con el mundo jurídico y judicial.

El ICAM ha subrayado que Bolaños podrá solicitar su reingreso como ejerciente «una vez desaparezca la causa de incompatibilidad», es decir, cuando abandone el cargo ministerial. Hasta entonces, su nombre figurará como no ejerciente en los registros del Colegio.

Un gesto con carga simbólica

El caso refleja una creciente tensión entre el poder político y el mundo jurídico. Como señala la resolución, aunque no se ha sancionado a Bolaños, el Colegio ha recordado con firmeza que la ley y la ética profesional no admiten excepciones, ni siquiera para el ministro responsable de su cumplimiento.

La suspensión técnica de Bolaños supone un revés político y simbólico, en un momento en que su figura ya se encontraba bajo el foco mediático por su vinculación con el juicio al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, acusado de revelación de secretos en el caso del novio de Isabel Díaz Ayuso.