Las vidas destrozadas del accidente de Adamuz

«A mi hijo lo asesinaron» — Las familias del accidente de Adamuz exigen justicia

Una semana después del trágico accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba), que dejó 45 muertos y más de un centenar de heridos, el dolor de las familias comienza a transformarse en indignación.
El accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), en el que en apenas 20 segundos colisionaron dos trenes, ha dejado tras de sí 43 víctimas mortales y un centenar de heridos.

Una semana después del trágico accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba), que dejó 45 muertos y más de un centenar de heridos, el dolor de las familias comienza a transformarse en indignación. Las primeras denuncias ya han llegado al Juzgado de Instrucción nº 2 de Montoro, y decenas de afectados se están organizando en plataformas ciudadanas para exigir justicia. "A mi hijo lo asesinaron. Lo mataron. No hay otras palabras", declara Charo Morillo, madre de Mario Jara, uno de los opositores fallecidos, en una entrevista concedida a El Mundo.

Jara, natural de Huelva, se dirigía a Madrid para presentarse al examen de Instituciones Penitenciarias cuando el tren en el que viajaba colisionó frontalmente con otro convoy. Su madre le esperaba con una tarta y las velas encendidas. "Él era mi luz. La vida se me va con él", afirma entre lágrimas.

Como ella, una decena de familias ya ha comenzado a personarse en el proceso judicial abierto. Además, unos 60 afectados se están coordinando por redes sociales y grupos de WhatsApp para canalizar ayudas, obtener información legal y compartir el dolor. Cuentan con el asesoramiento de supervivientes del accidente de Santiago de Compostela de 2013.

Los testimonios coinciden en denunciar la desinformación en las primeras horas tras el siniestro. "El Estado nos trató con una vergüenza inaceptable. No sabíamos nada. Nadie nos informó. Fueron los operarios de la funeraria los únicos que se portaron con humanidad", lamenta Charo Morillo.

Entre los fallecidos también están Ricardo Chamorro y Andrés Gallardo, profesores que acompañaban de manera altruista a sus alumnos opositores. Ambos viajaban en el mismo vagón que Mario Jara.

De los 191 pasajeros del Alvia, 36 perdieron la vida. En el Iryo, con 289 pasajeros, murieron 9 personas. Las primeras pesquisas apuntan a un fallo en la soldadura de la vía, en un tramo donde se había unido rieles de 1989 con otros de 2023, lo que pone en entredicho las afirmaciones del Ministerio de Transportes sobre una "renovación completa" de la línea.

La plataforma de afectados prevé presentar demandas contra Iryo, Renfe y Adif. Mientras tanto, priorizan la atención psicológica, la recuperación de pertenencias y el acompañamiento en procesos laborales. El funeral de Estado convocado para el 31 de enero ha sido pospuesto. "No tenemos fuerzas para acudir a actos institucionales. Seguimos en shock", explican desde la asociación.

El obispo de Córdoba, Jesús Fernández, ofició este domingo una misa funeral multitudinaria en Adamuz, en la que participaron cientos de vecinos. La localidad, convertida en epicentro del dolor nacional, exige respuestas claras, responsabilidades y justicia para las víctimas de la peor tragedia ferroviaria en años en España.