El hermano de Pedro Sánchez se traslada a Japón en plena cuenta atrás judicial
David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno Pedro Sánchez, ha conseguido un visado de reagrupamiento familiar para trasladarse a Japón, país en el que residen su esposa y su hija. El trámite fue autorizado el pasado 28 de abril, la misma jornada en la que la titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Badajoz, Beatriz Biedma, dictó el auto de procesamiento que lo sitúa a un paso del banquillo por su polémico nombramiento en la Diputación de Badajoz en 2017.
Un visado polémico en mitad de un proceso judicial
El permiso, que tiene validez de un año, ha sido concedido por el Consulado japonés en Madrid. Un detalle que ha despertado sospechas entre las partes personadas en la causa, ya que David Sánchez declaró tener residencia en Elvas (Portugal), lo que implicaría que el trámite debía haberse realizado en el consulado de Lisboa.
La solicitud del visado se basó en la reagrupación con su esposa, Kaori Matsumoto, y su hija menor, ambas de nacionalidad japonesa, y que viven en la ciudad de Wakayama, en la región de Kansai, al norte del país asiático. Si no ha viajado ya, el plazo para hacer uso de ese visado expira a finales de julio, por lo que es probable que el hermano del presidente se encuentre ya en territorio japonés, aunque ese extremo no ha sido oficialmente confirmado.
Cinco delitos y sin medidas cautelares
La situación judicial de David Sánchez es delicada. Está procesado por cinco delitos relacionados con su contratación como director de Relaciones Institucionales de la Diputación de Badajoz. A pesar de ello, la jueza no impuso medidas cautelares, como la retirada del pasaporte, lo que le permite viajar libremente mientras mantiene la obligación de comparecer ante la Justicia si se le requiere.
Este margen de maniobra ha generado inquietud entre las acusaciones populares, que temen una posible fuga internacional. La formación Vox, a través del colectivo Manos Limpias, ha solicitado al juzgado que investigue si David Sánchez ha iniciado trámites para obtener la nacionalidad japonesa, lo que podría dificultar una futura extradición, dado que España no mantiene un acuerdo de extradición con Japón.
Una esposa con trayectoria diplomática polémica
La situación se ve agravada por los vínculos diplomáticos de su esposa. Kaori Matsumoto, diplomática nipona, fue designada en 2024 para un puesto creado ad hoc en el entorno de Naciones Unidas en Madrid, gracias —según señalan fuentes del caso— a las gestiones del Ministerio de Asuntos Exteriores, entonces bajo la dirección de José Manuel Albares.
Sin embargo, la presión mediática y política obligó a la diplomática a renunciar al puesto, después de que Naciones Unidas desmintiera oficialmente su vinculación con la organización. Según documentos publicados por The Objective, desde Nueva York se había tramitado un visado diplomático para ella y su hija el 7 de junio de 2024.
Una causa con relevancia política
La instrucción judicial ha desembocado en una apertura de juicio oral contra David Sánchez, el presidente del PSOE en Extremadura, Miguel Ángel Gallardo, y otras nueve personas. El auto de la jueza Biedma considera que existen claros indicios de criminalidad en la creación y asignación del puesto público ocupado por el hermano del presidente.
Según la acusación, ese cargo fue concebido a medida, con requisitos adaptados al perfil del músico y sin seguir los cauces habituales de transparencia y concurrencia pública. La defensa ha recurrido la apertura de juicio ante la Audiencia Provincial de Badajoz, pero el proceso sigue su curso.
Japón como refugio familiar en mitad de la tormenta judicial
El hecho de que el hermano del presidente pueda trasladarse a Japón en este contexto judicial ha intensificado el debate sobre el uso del entorno familiar y diplomático para sortear la presión de la Justicia. Aunque los juristas insisten en que el visado no constituye por sí solo una vía de escape, la ausencia de control judicial sobre su movilidad genera preocupación legítima.
Con el permiso en vigor y sin orden de retención, David Sánchez podría permanecer hasta un año en Japón sin necesidad de regresar a España, salvo que se dicte una orden expresa de comparecencia o detención. En ese escenario, la ausencia de tratado de extradición con Japón podría complicar su vuelta.