El Gobierno de Sánchez maquilla el escándalo de las pulseras con SMS propagandísticos a víctimas
La ministra Ana Redondo fue reprobada en el Congreso y la oposición pide su dimisión, mientras la sombra de Irene Montero reaparece: los fallos se remontan a la etapa final de su mandato
El Ejecutivo de Pedro Sánchez ha tardado diez días en reaccionar al escándalo de las pulseras antimaltrato defectuosas destapado por OKDIARIO. Y lo ha hecho con una estrategia que ha generado aún más indignación: el envío de mensajes masivos a los teléfonos móviles de mujeres maltratadas, con un texto de tono propagandístico que evita asumir responsabilidades y que se limita a pedir «tranquilidad».
Mensajes propagandísticos en lugar de explicaciones
En los SMS enviados por el Centro Cometa —el organismo que gestiona el sistema telemático de protección y que depende del Ministerio de Igualdad— se afirma:
«Queremos que sepas que nunca has estado desprotegida» y «tu seguridad ha sido, es y seguirá siendo nuestra prioridad».
El texto se remata con otra frase efectista: «Estamos contigo 24 horas. No estás sola».
Sin embargo, en ningún momento se ofrecen explicaciones sobre los fallos detectados en el sistema, ni se detallan medidas concretas para garantizar que las víctimas de violencia machista estarán realmente protegidas frente a sus agresores.
Fallos graves y pérdida de pruebas judiciales
El escándalo se originó en 2023, tras el cambio de adjudicatario del servicio. El Gobierno sustituyó los dispositivos de fabricación israelí —más fiables y con tecnología avanzada— por otros más baratos, comparables incluso a modelos que pueden adquirirse en plataformas como AliExpress.
Las consecuencias han sido demoledoras:
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Fallas reiteradas en el funcionamiento de las pulseras.
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Apagón de las bases de datos, que impidió registrar información clave para procesar a maltratadores reincidentes que quebrantaron órdenes de alejamiento.
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Meses de desprotección para mujeres que dependían de estos dispositivos como salvaguarda de su vida.
La propia Fiscalía General del Estado, en su Memoria de 2024, alertó de los fallos. Además, numerosas víctimas han denunciado públicamente la desprotección sufrida.
Contexto político: Redondo reprobada y Montero señalada
El envío de mensajes llega apenas 48 horas después de que la ministra de Igualdad, Ana Redondo, fuera reprobada en el Congreso, que exigió su dimisión por la gestión del escándalo. El caso también salpica a su antecesora, Irene Montero, ya que los fallos se remontan a la etapa final de su mandato.
El Gobierno insiste en que «las mujeres nunca estuvieron desprotegidas», pero la realidad es que centenares de órdenes de alejamiento han quedado sin respaldo telemático fiable, lo que ha comprometido la seguridad de muchas víctimas y la capacidad del Estado para perseguir penalmente a los maltratadores.
«Estamos contigo», pero sin asumir responsabilidades
El mensaje gubernamental incluye un número de teléfono para que las víctimas contacten con el Servicio Cometa, como si la crisis se resolviera con una llamada. Pero lo que no menciona es que el sistema falló en sus funciones esenciales de rastreo, alerta y prueba judicial.
La reacción del Ejecutivo, por tanto, se interpreta como un intento de maquillar el escándalo con propaganda, en lugar de dar explicaciones claras y asumir responsabilidades políticas.