mensajes sánchez y ábalos

Page y Lambán responden tras los mensajes de Sánchez a Ábalos

Lambán (dcha) y García Page (izq). / Alberto Ortega

Los barones socialistas denuncian la "obsesión enfermiza" del presidente por controlar la disidencia interna y denuncian el fin del debate democrático dentro del PSOE

Los mensajes de WhatsApp filtrados entre Pedro Sánchez y José Luis Ábalos, en los que el presidente del Gobierno ordenaba al entonces secretario de Organización del PSOE que “marcara” y silenciara a dirigentes críticos como Emiliano García-Page o Javier Lambán, han detonado una ola de reacciones en el seno socialista. Ambos líderes regionales, conocidos por su postura crítica frente a los pactos del Gobierno con independentistas, han respondido con dureza y sin rodeos: "Nos asquean".

En declaraciones recogidas este lunes por Onda Cero y otros medios, García-Page ha recalcado que lo que más le duele no son los insultos ni las descalificaciones personales —como el famoso “que Page deje de tocar los cojones” que Sánchez escribió a Ábalos—, sino “los pactos con los independentistas”, que considera el verdadero motivo de la fractura interna. “A mí me duele mucho más eso que lo que puedan pensar de mí personalmente. No estamos ninguno para santos”, ha declarado el presidente de Castilla-La Mancha.

Page ha confirmado que, tras las órdenes de Sánchez a Ábalos, sí percibió intentos de presión, aunque —según ha matizado— fueron “ineficaces” o directamente no cumplidos. “Todo esto viene de una discusión de valores”, ha señalado, recordando que la fractura en el PSOE comenzó la misma noche en la que el partido obtuvo su peor resultado electoral y se optó por abrir la puerta a pactos con ERC y Bildu. “Ahí se abrió la gran brecha sobre si todo vale con tal de gobernar”, ha afirmado.

Lambán: “El PSOE hoy es un páramo sin disidencia, esto es censura”

Por su parte, el expresidente de Aragón, Javier Lambán, ha sido aún más categórico. En una entrevista radiofónica, ha denunciado que Pedro Sánchez ha eliminado progresivamente el debate interno en el partido y gobierna con “fórmulas con los enemigos de España”. “He tenido conversaciones frías, agrias y desproporcionadas con Sánchez. Me asquean estas situaciones. No sabía que me llamaba ‘petardo’, pero nada me sorprende ya”, ha dicho.

Lambán ha afirmado que el estilo que revelan los mensajes de Sánchez “denota una obsesión enfermiza por controlar a los barones, marcarnos la dirección, decirnos lo que teníamos que pensar y decir”. Aunque dice que estas prácticas eran ya conocidas, ha reconocido que la crudeza de las expresiones le ha resultado chocante: “La praxis era conocida y por algunos sufrida”.

El veterano dirigente socialista ha revelado que tuvo dos broncas “muy serias” por teléfono con Sánchez, de las que hasta ahora no ha querido hablar, y que con Ábalos también mantuvo “reprimendas”, aunque en un tono más cordial. En su análisis, Lambán sostiene que con Sánchez “se inauguró una censura interna y un ambiente irrespirable” para cualquier dirigente que se atreviera a expresar divergencias.

El partido es hoy un páramo absoluto en el que la disidencia ha sido eliminada”, ha dicho. Para él, la libertad de expresión dentro del PSOE “se ha exiliado fuera de las estructuras orgánicas” y ha confesado que en su momento intentó que Javier Fernández (expresidente de la gestora) fuese el secretario general en lugar de Sánchez: “pero no quiso”.

El PSOE cierra filas y denuncia una campaña de “bulos y fango”

Mientras las voces críticas crecen, el Gobierno ha reaccionado con indignación ante la publicación de los mensajes filtrados, encontrados en discos duros del exasesor Koldo García, investigado en la causa por corrupción en el Ministerio de Transportes.

El ministro de Transformación Digital y Función Pública, Óscar López, ha calificado la filtración de “muy grave” y ha instado a que se investigue como en otros casos. “Se trata de una campaña infame de bulos y fango de la ultraderecha y la derecha”, ha declarado, asegurando que los mensajes “no tienen nada que ver con ninguna causa judicial” y que el Gobierno “seguirá avanzando”.

Durante un acto en Madrid, López reiteró que el Ejecutivo no tolerará este “acoso y derribo” y defendió la integridad del presidente: “España va a seguir avanzando, pese a quienes intentan tumbar este Gobierno sin escrúpulos ni límites”.