García Ortiz se ciega ante el Supremo y rehúye responder sobre la filtración al novio de Ayuso
El fiscal general, imputado por revelación de secretos, solo contestó a su abogado y evitó dar explicaciones al juez.
El escándalo que sacude a la Fiscalía General del Estado ha alcanzado este miércoles su punto álgido con la declaración de Álvaro García Ortiz ante el Tribunal Supremo . En una comparecencia de una hora y 25 minutos , el fiscal general se negó a responder las preguntas del juez Ángel Hurtado , instructor de la causa, y se limitó a contestar exclusivamente a su abogado defensor.
La estrategia de silencio y evasión de García Ortiz ha indignado aún más a la Carrera Fiscal, que ve en este episodio una mancha sin precedentes en la historia de la institución. "Nunca pensamos ver algo así" , lamentan fiscales consultados, que consideran "insostenible" la permanencia del fiscal general en el cargo.
La sombra de la filtración y el correo clave.
El origen de la investigación está en la presunta filtración de datos fiscales de Alberto González Amador , pareja de la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso . El juez Hurtado investiga cómo y por qué un correo clave con la confesión del empresario sobre delitos fiscales llegó a medios afines al Gobierno , como la Cadena Ser y eldiario.es.
Según fuentes judiciales, García Ortiz ha negado cualquier implicación y ha justificado el uso de su correo de Gmail personal argumentando que el sistema oficial de la Fiscalía "sufre retardos" . Sin embargo, esta explicación no convence a los investigadores, que han revelado que el fiscal general cambió de móvil seis veces desde que calcularon el cargo, lo que dificulta el rastreo de pruebas clave .
El escándalo salpica a Moncloa
El magistrado también pone el foco en La Moncloa . En uno de sus autos recientes, señala al Gobierno como posible beneficiario de la filtración y apunta a que la información privilegiada fue utilizada políticamente contra Ayuso. La estrategia de ataque del Ejecutivo se basó en una relación mediática que coincidió con la filtración del expediente tributario del empresario.
Mientras tanto, el silencio de Pedro Sánchez sobre la situación de García Ortiz sigue alimentando las sospechas sobre la connivencia del Ejecutivo con las maniobras del fiscal general.
Una Fiscalía en crisis y un futuro incierto
Con el descrédito de la Fiscalía en su punto más alto, crecen las voces que exigen la dimisión inmediata de García Ortiz. Sin embargo, el fiscal general se aferra al cargo con el respaldo del Gobierno, a pesar de que su defensa se tambalea y de que el juez Hurtado sigue reuniendo nuevas pruebas incriminatorias .
El proceso judicial sigue avanzando y cada vez parece más claro que la estrategia de evasión y bloqueo del fiscal general no resistirá por mucho tiempo . La gran incógnita ahora es hasta cuándo podrá Sánchez sostenerlo en el puesto sin que el escándalo termine por arrastrar también a su Gobierno.