Garajes inundados y miedo constante: Paiporta clama por ayuda para vaciar las zonas anegadas
A pesar de la devastación, la ayuda ha comenzado a llegar a cuenta gotas, y son los propios vecinos quienes realizan la mayor parte de las labores de limpieza y recuperación.
Los habitantes de Paiporta se encuentran diariamente sacando agua y limpiando el lodo que cubre las paredes y suelos de los garajes, donde aún hay coches sumergidos. Solo en algunas zonas puntuales, en la entrada del pueblo, se observa la ayuda de la UME (Unidad Militar de Emergencias), aunque los efectivos disponibles resultan insuficientes ante una situación de tal magnitud. Las calles están cubiertas de barro y agua estancada, pero los vecinos no se rinden.
Escenas de angustia y solidaridad
El miedo persiste en los subterráneos y parkings que aún no han sido despejados, donde se teme encontrar más cuerpos sin vida. Los testimonios son estremecedores. Francisco, de 70 años, cuenta cómo bajó al garaje para sacar su coche el día de la tormenta. La tromba de agua lo atrapó, y quedó flotando en el agua hasta que su vecino, Fernando, le lanzó una manguera desde la terraza del primer piso, salvándole la vida. “He nacido dos veces”, dice Francisco con gratitud.
En otro garaje, los vecinos, equipados con EPI (equipos de protección individual), se enfrentan al lodo y a las humedades que cubren las paredes. La ayuda externa sigue siendo escasa, y los efectivos de la UME no alcanzan para cubrir toda la zona afectada. En su apoyo, ha llegado desde Alcobendas el Grupo Internacional de Rescate (GIRECAN), un grupo especializado en catástrofes como terremotos, cuyos buzos revisan los niveles subterráneos de los edificios, brindando ayuda y seguridad a los vecino, según informa El Debate.
Riesgos sanitarios: el caldo de cultivo perfecto para enfermedades
Conforme los vecinos siguen expuestos a la agua estancada y al lodo, crece la preocupación por la salud. El ambiente húmedo y los restos bajo el fango han creado el caldo de cultivo perfecto para bacterias y enfermedades. Los sanitarios advierten sobre el riesgo de contagios infecciosos y recomiendan el uso de protección estricta: botas de agua, ropa de manga larga, guantes y mascarillas.
En los próximos días, los seguros comenzarán a encargarse de los daños en los garajes y trasteros, pero mientras tanto, los vecinos continúan trabajando incansablemente, intentando restablecer una normalidad que parece lejana y protegerse ante las múltiples amenazas que todavía les rodean.