ley de amnistía

Felipe González no votará al PSOE: "Que nadie que haya participado de esto cuente con mi apoyo en las urnas”

Felipe González con Alsina durante la entrevista. / X
El expresidente del Gobierno, Felipe González, calificó los últimos movimientos del Ejecutivo español mostrando su desacuerdo: "Esta autoamnistia es una vergüenza"

En un gesto de ruptura política sin precedentes dentro del socialismo español contemporáneo, Felipe González, expresidente del Gobierno y figura histórica del Partido Socialista Obrero Español, ha declarado públicamente que no respaldará al PSOE si Pedro Sánchez sigue al frente. En una intervención recogida por Vozpópuli, González ha afirmado que votará en blanco en las próximas elecciones generales, alegando que se siente políticamente huérfano ante la deriva adoptada por el partido bajo la dirección del actual presidente.

La principal crítica de González se ha dirigido hacia la Ley de Amnistía recientemente avalada por el Tribunal Constitucional, la cual, a su juicio, ha sido impulsada exclusivamente para favorecer a los encausados por el procés, entre ellos el expresidente catalán Carles Puigdemont. González ha considerado “inapropiado” que Sánchez se refiriera públicamente a conocer la sentencia del TC antes de que esta fuera formalmente emitida, lo cual ha descrito como una instrumentalización de la justicia con fines políticos.

Cuestionamiento a la legitimidad del acuerdo con Junts

González ha profundizado en su desacuerdo con la dirección actual del PSOE al cuestionar la legitimidad del pacto alcanzado con Junts, formación independentista que ha condicionado su apoyo parlamentario a la amnistía. En este contexto, ha señalado a Santos Cerdán, exsecretario de Organización del PSOE, como pieza clave del acuerdo con Puigdemont, y ha lamentado que una figura salpicada por investigaciones judiciales haya actuado como representante del Gobierno en dichas negociaciones.

Llamamiento interno al relevo y advertencia a Sánchez

Durante su intervención, el expresidente ha expresado su apoyo a Eduardo Madina, antiguo rival de Sánchez en las primarias de 2014, a quien considera una alternativa válida para liderar el partido. González ha animado a la militancia socialista a “dar un paso al frente” y relevar a Sánchez al frente del PSOE. En su opinión, la permanencia del actual presidente del Gobierno compromete la integridad y el futuro del partido.

En declaraciones adicionales, González ha criticado lo que interpreta como un aferramiento personalista al poder por parte de Sánchez, señalando que “el poder no es algo que esté en su mano, sino en manos del electorado”, en respuesta a la justificación del presidente de no adelantar las elecciones para evitar una hipotética victoria de la derecha.

Apoyo a la Guardia Civil y defensa institucional

El expresidente ha aprovechado también su intervención para defender expresamente la labor de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, cuya actuación en el marco de diversas investigaciones ha sido objeto de controversia en el entorno del Gobierno. Su respaldo institucional pretende reivindicar el papel de los cuerpos de seguridad del Estado en la lucha contra la corrupción, particularmente tras los recientes escándalos vinculados al entorno del PSOE.

Las palabras de Felipe González, en las que ha llegado a declarar que Sánchez “ya no tiene vida política”, reflejan un momento de fractura dentro del socialismo español. A falta de reacción formal por parte del actual líder socialista, estas declaraciones pueden ser interpretadas como un punto de inflexión en la narrativa interna del partido, justo cuando las encuestas y las tensiones parlamentarias sitúan al Ejecutivo en una posición crecientemente vulnerable.