Espionaje en las saunas del suegro de Sánchez: micrófonos ocultos y chantajes a altos cargos
Los tentáculos del archivo Villarejo llegan al corazón del PSOE. Grabaciones ocultas en saunas del suegro de Pedro Sánchez fueron entregadas a Ferraz por el empresario Javier Pérez Dolset tras la llegada del líder socialista a Moncloa
La documentación entregada por el empresario Javier Pérez Dolset al PSOE tras la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno ha comenzado a arrojar luz sobre uno de los episodios más delicados de las conocidas como cloacas del Estado. Según ha podido confirmar THE OBJECTIVE, entre los materiales más sensibles figuran grabaciones que describen el uso de micrófonos y cámaras espía en las saunas propiedad de Sabiniano Gómez, suegro del presidente del Gobierno.
Los audios habrían sido registrados por el excomisario Enrique García Castaño, alias el Gordo, y forman parte del archivo intervenido al también excomisario José Manuel Villarejo, actualmente procesado en la pieza Tándem. Según fuentes próximas a la investigación, en los registros entregados al PSOE —por iniciativa de Dolset, en un movimiento interpretado como un intento de mejora de su situación procesal— se detallan métodos de captación de imágenes y audio utilizados en entornos de ocio sexual frecuentados por figuras relevantes del mundo político, judicial y empresarial.
Una operación con medios técnicos de vigilancia encubierta
Los audios analizados describen cómo elementos de la antigua Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) habrían desplegado dispositivos ocultos —micrófonos miniaturizados y cámaras no detectables a simple vista— en varias zonas de las saunas, entre ellas la sauna Adán, considerada la más emblemática de la familia Gómez. Esta se encuentra en un inmueble alquilado a la empresa pública Muface, en pleno centro de Madrid.
Las grabaciones se habrían realizado en espacios privados, incluyendo cabinas, salas oscuras y zonas comunes, donde se habrían registrado encuentros sexuales que, según las fuentes consultadas, habrían sido utilizados como mecanismo de presión o extorsión hacia algunas de las personalidades grabadas. La naturaleza y uso de estos materiales, así como su posible circulación fuera del ámbito policial, están siendo objeto de especial atención por parte de la Audiencia Nacional.
El vínculo Dolset–Ferraz y la cesión del archivo Villarejo
La entrega de este material al PSOE, según las mismas fuentes, fue canalizada por el empresario Javier Pérez Dolset poco después de que Sánchez llegara a La Moncloa en 2018. El empresario, que mantiene una relación de colaboración con Leire Díez, conocida como "la fontanera del PSOE", facilitó 177 carpetas temáticas correspondientes al archivo encriptado de Villarejo, tras haber conseguido descifrarlo con medios propios.
Dolset, que se encontraba inmerso en una causa por desvío de fondos públicos vinculada al Grupo Zed, buscaba con esta entrega un posible gesto de acercamiento político y judicial. THE OBJECTIVE ha confirmado que entre los temas prioritarios para el entorno socialista figuraba precisamente la información relacionada con la familia política del presidente.
“El negocio putero”: un término que reaparece en los mensajes del comisario
El contenido de los audios no solo describe los operativos técnicos. En una conversación privada vía WhatsApp, Enrique García Castaño se refiere al suegro de Sánchez como una fuente habitual de información sobre "el negocio putero en España". En un mensaje enviado al entonces secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, el comisario le asegura que Sabiniano Gómez es su “amigo desde hace muchos años” y que podría facilitarle información relevante sobre la red de locales eróticos en el país.
“Tiene varias saunas de tíos y tías junto a sus hermanos. La mujer de Pedro Sánchez es su hija y la conozco desde pequeñita”, afirma García Castaño en esa conversación. Aunque los mensajes no implican al presidente directamente, ponen en evidencia una relación fluida entre el entorno familiar del jefe del Ejecutivo y figuras clave del aparato policial bajo gobiernos anteriores.
Interés político en los materiales y protección institucional
Una de las derivadas más relevantes de este episodio es la gestión institucional del material entregado. El hecho de que los archivos hayan sido transferidos en privado y fuera del cauce judicial abre interrogantes sobre la naturaleza de su custodia, su uso y su posible influencia en decisiones estratégicas del Gobierno. Si bien Ferraz no ha confirmado oficialmente la recepción del contenido, diversas fuentes coinciden en que la alta dirección del PSOE tuvo conocimiento de los materiales desde los primeros meses de la legislatura.
El carácter comprometedor de los audios —especialmente aquellos que mencionan las relaciones entre la familia Gómez y cuerpos policiales durante la etapa final del Gobierno de Mariano Rajoy— podría haber contribuido al cambio de enfoque de determinadas investigaciones internas en el seno del Ministerio del Interior.
La revelación de estos nuevos audios vuelve a situar en primer plano el papel que juegan determinadas estructuras informales —policiales, empresariales y políticas— en la producción y control de información sensible. El hecho de que locales vinculados a la familia de Pedro Sánchez fueran utilizados como escenario para operaciones encubiertas, y que dichos materiales acabaran en manos de la dirección del PSOE, configura un escenario de alta tensión institucional.
El caso plantea interrogantes esenciales para la salud del Estado de derecho, tanto por la intervención de cuerpos de seguridad en entornos privados sin autorización judicial conocida, como por la utilización de esos archivos con posibles fines políticos o judiciales. A día de hoy, el Gobierno guarda silencio. Pero los ecos de estas grabaciones continúan reconfigurando alianzas, tensiones y responsabilidades en la política nacional.