España podría revivir un gran apagón y esto es lo que la gente ya está comprando
España vuelve a encender las alarmas energéticas. Red Eléctrica de España (REE), el operador que gestiona el sistema eléctrico peninsular, ha comunicado a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) la existencia de fluctuaciones preocupantes en la tensión de la red. Aunque, por ahora, los valores se mantienen dentro de los márgenes técnicos permitidos, estas oscilaciones podrían desestabilizar el sistema y provocar desconexiones masivas de demanda o generación.
La advertencia se produce seis meses después del apagón del 28 de abril, cuando una reacción en cadena dejó sin suministro eléctrico a más de 50 millones de personas en la Península Ibérica y el sur de Francia. La experiencia, aún reciente, ha activado una respuesta rápida tanto por parte de las autoridades como de la ciudadanía, que ha empezado a tomar precauciones ante la posibilidad de que se repita un episodio similar.
Qué está ocurriendo en la red eléctrica
Según REE, el crecimiento acelerado de instalaciones renovables —especialmente aquellas conectadas mediante electrónica de potencia, como parques solares o sistemas de autoconsumo— ha introducido dinámicas nuevas en la red. Estas infraestructuras, muchas veces invisibles para el operador del sistema, pueden modificar su potencia en cuestión de segundos, lo que incrementa el riesgo de inestabilidad.
Además, el incremento del autoconsumo ha reducido la demanda neta en las redes de transporte durante las horas de alta producción solar, lo que provoca que pequeñas variaciones tengan un impacto mucho mayor sobre la tensión general del sistema.
Medidas solicitadas de forma urgente
Ante esta situación, Red Eléctrica ha solicitado la modificación temporal de varios procedimientos de operación esenciales para el control y la estabilidad del sistema. Concretamente, se han propuesto cambios en los siguientes protocolos: el proceso de programación (P.O. 3.1), las restricciones técnicas (P.O. 3.2), la regulación secundaria (P.O. 7.2) y, sobre todo, el control de tensión (P.O. 7.4), considerado el punto más crítico.
La CNMC ha iniciado una audiencia pública que estará abierta hasta el 15 de octubre para valorar el impacto de estas modificaciones. Mientras tanto, el Ministerio para la Transición Ecológica ha pedido al operador que actúe según sus competencias y a la CNMC que supervise con mayor rigor el cumplimiento de las obligaciones por parte de todos los agentes del sector eléctrico.
¿Estamos preparados para otro apagón?
La pregunta ha comenzado a circular entre los consumidores. En los últimos días, numerosas plataformas comerciales han registrado un incremento notable en la demanda de productos asociados a la preparación doméstica frente a cortes de luz prolongados. Lejos del alarmismo, el fenómeno responde a un creciente interés por estar prevenidos ante posibles emergencias.
Los productos más buscados por la ciudadanía
Desde el aviso de Red Eléctrica, las búsquedas relacionadas con el término “apagón eléctrico” se han disparado. Los artículos más demandados incluyen:
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Baterías externas de gran capacidad (power banks): permiten mantener cargados teléfonos móviles, tabletas y pequeños dispositivos electrónicos durante horas sin acceso a la red eléctrica.
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Radios portátiles con batería recargable o pilas: útiles para mantenerse informado si se interrumpe la conexión a internet o las redes móviles. Muchas incluyen funciones adicionales como linterna o entrada USB.
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Linternas LED de alta potencia: valoradas especialmente por su autonomía, resistencia al agua y modos de emergencia (SOS, estroboscópico).
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Alimentos no perecederos y agua embotellada: entre los productos más comprados figuran conservas, barritas energéticas, legumbres precocinadas y garrafas de agua potable.
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Estufas de gas o mantas térmicas: productos pensados para mantener el calor en caso de apagón durante los meses fríos.
Además, crece la preocupación por tener en casa otros elementos como pilas, velas, cargadores solares, botiquines de primeros auxilios o dinero en efectivo, ante el eventual fallo de los cajeros automáticos.
Una red bajo presión
La situación no implica que un apagón sea inminente, pero sí revela un sistema eléctrico tensionado por el aumento de la generación renovable, la falta de visibilidad sobre ciertas instalaciones y la lentitud de respuesta de algunos generadores. Red Eléctrica y el Gobierno buscan soluciones técnicas, pero mientras tanto, millones de ciudadanos empiezan a plantearse cómo afrontar un eventual escenario de emergencia energética.