El escándalo que sacude la Justicia: la mano derecha de García Ortiz lo delata
El escándalo de la Fiscalía: la mano derecha de García Ortiz admite que pidió el expediente del novio de Ayuso por orden del fiscal general
Villafañe reconoce que actuó siguiendo instrucciones, mientras la UCO señala a la Fiscalía como la fuente de la filtración
El caso del novio de Isabel Díaz Ayuso sigue destapando nuevas revelaciones que comprometen al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, y su entorno más cercano. Este miércoles, el teniente fiscal de la Secretaría Técnica, Diego Villafañe, ha admitido ante el Tribunal Supremo que solicitó el expediente tributario de Alberto González Amador porque recibió una «orden directa» de García Ortiz.
La declaración de Villafañe refuerza las sospechas sobre un uso partidista de la Fiscalía, dado que la investigación al novio de Ayuso se convirtió en un escándalo público tras la filtración de su expediente a la prensa. Según la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, la filtración provino desde la propia Fiscalía General del Estado, lo que podría suponer un delito de revelación de secretos.
Villafañe, imputado junto a García Ortiz y la fiscal provincial de Madrid, Pilar Rodríguez, se ha escudado en la «obediencia debida» para justificar su actuación. Sin embargo, su testimonio contradice la versión inicial de García Ortiz, que aseguró no haber dado ninguna instrucción al respecto.
Una estrategia de presión política
El caso ha generado una tormenta política, ya que la investigación contra el empresario Alberto González Amador coincidió con una campaña de ataques desde el Gobierno y medios afines contra Isabel Díaz Ayuso. El objetivo era erosionar la imagen de la presidenta madrileña y debilitar al PP en plena confrontación política con Pedro Sánchez.
La Fiscalía no ha aclarado aún por qué pidió el expediente de González Amador ni con qué fin, pero el hecho de que la filtración se produjera solo cuatro días después de que la Fiscalía General recibiera la documentación completa refuerza la hipótesis de una maniobra premeditada.
La UCO destapa la filtración
Según los informes de la UCO, la denuncia contra el empresario apareció en prensa el 12 de marzo de 2024, apenas ocho días después de que Villafañe solicitara la información a la fiscal provincial de Madrid. Además, un intercambio de WhatsApps entre Villafañe y Rodríguez confirma que este último presionó para obtener la documentación cuanto antes.
El juez instructor del caso ha señalado que los tres fiscales investigados podrían haber actuado de manera coordinada para difundir información reservada con fines políticos, lo que supondría un grave abuso de poder.
Villafañe se desmarca de García Ortiz
Mientras García Ortiz se negó a responder al juez y solo contestó a su defensa, Villafañe sí ha contestado al magistrado, tratando de desmarcarse de su jefe. Sin embargo, su admisión de que actuó por orden directa del fiscal general debilita la defensa de García Ortiz y deja claro que la cúpula de la Fiscalía utilizó sus recursos para maniobras políticas.
El PSOE guarda silencio
Desde el Gobierno y el PSOE se ha evitado pronunciarse sobre el caso, a pesar de las evidencias que apuntan a un uso partidista de la Justicia contra un adversario político. La oposición exige la dimisión inmediata de García Ortiz y advierte de que este escándalo puede convertirse en uno de los mayores casos de corrupción política del Gobierno de Sánchez.
La investigación sigue su curso, pero lo que ya ha quedado demostrado es que la Fiscalía General del Estado operó al servicio de los intereses políticos de Pedro Sánchez. Mientras tanto, Ayuso exige explicaciones y responsabilidades ante lo que considera un ataque sin precedentes a su entorno personal con fines políticos.