Errejón niega la agresión sexual y rechaza el lema "Sólo sí es sí" en su declaración ante el juez
El exdiputado Íñigo Errejón acudió al Juzgado de Instrucción número 47 de Madrid para declarar por una denuncia de agresión sexual presentada por la actriz Elisa Mouliaá. En su testimonio, Errejón sostuvo que el encuentro ocurrido en septiembre de 2021 fue completamente consentido y negó categóricamente los hechos descritos en la denuncia. Según fuentes jurídicas, el político declaró: "No saqué el pene, pero sí le toqué los pechos y el culo, por debajo del jersey y por encima del sujetador".
El exlíder de Podemos detalló al juez que ambos se conocieron durante la presentación de su libro en Madrid, tras lo cual decidieron continuar la noche juntos. Según Errejón, las caricias y besos entre ambos ocurrieron en un contexto de mutuo consentimiento, rechazando las acusaciones de haber cerrado la puerta de la habitación para impedir que ella saliera, como sostiene la denunciante.
"Sólo sí es sí": del lema político al cuestionamiento personal
Uno de los momentos más tensos de la declaración llegó cuando el juez, aludiendo al lema feminista "Sólo sí es sí", impulsado por el propio Errejón y su formación política, preguntó si recordaba que la denunciante le hubiera mencionado esta frase. "Eso lo he visto luego en la denuncia, pero es que en la vida real, la gente no habla con consignas", respondió Errejón, rechazando de forma tajante el eslogan que él mismo apoyó en el pasado como dirigente de la izquierda.
El lema, convertido en ley bajo el impulso de la ministra de Igualdad Irene Montero, ha sido criticado en los últimos años por las consecuencias legales que ha traído, incluyendo la reducción de condenas para agresores sexuales. En este contexto, la propia denuncia de Elisa Mouliaá recoge que la actriz le dijo a Errejón: "Parece mentira que me esté pasando esto contigo, Íñigo. Sólo sí es sí".
Contradicciones y antecedentes de la denunciante
Durante la comparecencia, Errejón también planteó dudas sobre la credibilidad de la denunciante, señalando que la actriz habría presentado una denuncia similar contra una expareja por violencia machista, que luego retiró. "Esto pudo ser una estrategia para ganar notoriedad mediática", afirmó Errejón, sugiriendo que Mouliaá habría malinterpretado el encuentro debido a expectativas románticas no correspondidas.
En su defensa, el exdiputado aseguró que testigos presentes en la fiesta podrán confirmar que la relación fue consentida y negó que Mouliaá estuviera bajo los efectos del alcohol o que él hubiera cerrado la puerta de la habitación para impedirle salir. Por el contrario, afirmó que ambos acordaron trasladarse a su casa porque "somos adultos y no adolescentes".
En relación con su renuncia a la política, Errejón explicó que su decisión de abandonar la primera línea no estuvo relacionada con la denuncia de Mouliaá, aunque sí reconoció que las presiones internas en Sumar jugaron un papel importante. "Las responsables de mi partido validaron testimonios anónimos difundidos en redes, lo que me obligó a defenderme", explicó. También mencionó que llevaba diez años en la política y ya había decidido planificar su salida.
El caso de Errejón ha reavivado el debate en torno a la controvertida ley del 'Sólo sí es sí', cuya aplicación ha derivado en 1.233 reducciones de condenas y 126 excarcelaciones de agresores sexuales, según el último informe del Consejo General del Poder Judicial. La ley, aprobada en 2022, fue concebida como un avance en la protección de las víctimas, pero ha enfrentado críticas por sus efectos colaterales y lagunas legales.
En este contexto, las declaraciones de Errejón, negando haber cometido agresión sexual y cuestionando el lema que alguna vez defendió, subrayan las tensiones entre la retórica política y la realidad judicial. La investigación continúa abierta, mientras la defensa del exdiputado confía en que las contradicciones de la denunciante conduzcan al archivo del caso.
El proceso judicial contra Íñigo Errejón no solo pone en el foco las acusaciones personales contra el político, sino que también cuestiona la implementación de una de las leyes más emblemáticas de su antiguo espacio político. Mientras la justicia sigue su curso, el caso refleja las complejidades de una batalla entre lo legal, lo político y lo social.