Dos nóminas de escándalo: la 'fontanera del PSOE', Leire Díez, cobró 57.000 € antes de su despido
La empresa pública postal asegura ahora que no sabe quién la contrató y presenta un informe sin fecha ni firma sobre su evaluación
La hasta hace poco desconocida Leire Díez, apodada «la fontanera de Ferraz», logró durante el Gobierno de Pedro Sánchez dos colocaciones privilegiadas en empresas públicas estratégicas: primero en Enusa, la compañía estatal encargada de fabricar uranio enriquecido, y después en Correos, donde llegó a presumir de su implicación en la organización del voto por correo durante las elecciones generales del verano de 2023.
Según la documentación a la que ha accedido El Debate, Díez percibió en total 261.958 euros de la empresa postal, 57.000 de ellos durante los dos últimos meses previos a su despido, pese a carecer de formación específica o trayectoria acreditada en el sector.
Un fichaje opaco con vínculos políticos
La exmilitante socialista, imputada por cohecho y tráfico de influencias, entró en la plantilla de Correos en noviembre de 2021 a través de un proceso de selección interno y opaco. Los informes internos indican que el puesto de Responsable del Área de Gestión de Administración Local fue convocado con «carácter definitivo», pero apenas duró tres meses antes de ser ascendida a subdirectora de Filatelia y Relaciones Institucionales.
Díez había insinuado en televisión, durante una entrevista con Risto Mejide en Todo es mentira, que «el presidente me conocía de mis labores anteriores», en referencia a Juan Manuel Serrano, entonces presidente de Correos y exjefe de gabinete de Pedro Sánchez en Ferraz. Sin embargo, en su comparecencia ante el Senado el pasado 8 de septiembre, cambió de versión y sostuvo que había accedido al puesto «tras un proceso de selección» a través de la plataforma eTalent.
Pese a ello, Correos no ha podido mostrar el anuncio de dicha convocatoria ni identificar a los responsables de su contratación.
Un sueldo de élite y ascensos meteóricos
Entre noviembre de 2021 y febrero de 2022, Leire Díez cobró 12.112 euros como responsable del Área de Administración Local. Posteriormente, como subdirectora de Filatelia y Relaciones Institucionales, percibió 108.038 euros más, además de dietas por viajes y desplazamientos.
En su última etapa, hasta su cese el 28 de febrero de 2024, su sueldo ascendió a 110.767 euros, a lo que se sumaron 3.082 euros en dietas y una indemnización final de 24.407 euros. Solo en los dos últimos meses previos a su despido, la ‘fontanera’ cobró más de 57.000 euros brutos.
El expediente interno al que ha tenido acceso este periódico muestra que su ascenso fue inmediato, a pesar de que el puesto de origen debía cubrirse «de forma definitiva».
Un informe anónimo y sin firma
Correos ha entregado un informe de evaluación sin fecha ni firma, en el que se justifica la contratación de Díez destacando su paso por Enusa, donde fue directora de Comunicación y Relaciones Institucionales desde 2018, justo después de la llegada de Sánchez a La Moncloa.
En dicho documento se ensalzan sus «excelentes habilidades comunicativas», su «talante reflexivo» y su «entusiasmo por aprender en nuevos sectores», aunque reconoce que «debería mejorar su capacidad analítica y visión estratégica empresarial».
Paradójicamente, el informe no explica cómo su currículum llegó a manos de Recursos Humanos. La empresa postal se limita a decir que «en el marco de la búsqueda de perfiles externos, la Dirección de Recursos Humanos valoró la candidatura de la Sra. Díez», sin aportar más detalles.
Un proceso interno sin candidatos válidos
Antes de recurrir a un perfil externo, Correos había abierto el proceso a su plantilla, compuesta por más de 50.000 empleados. Solo cinco se presentaron: dos agentes de reparto, un agente de clasificación, un técnico medio y un técnico superior.
El informe interno concluye que «ninguno de los candidatos cumplía los requisitos» del anuncio, que exigía «tres años de coordinación de comunicación institucional y cinco de definición de estrategias de marketing». Esta especificidad alimenta las sospechas de que el puesto pudo haberse diseñado a medida para Díez.
Correos elude responsabilidades
En su respuesta oficial remitida el 2 de octubre, el director de los servicios jurídicos de Correos, Rafael Domínguez, afirmó que el proceso fue gestionado por un comité interno compuesto por tres miembros, aunque no identificó quién propuso ni quién firmó su contratación.
Tampoco aclaró las causas de su despido, ocurrido poco después del relevo de Serrano y la llegada de Pedro Saura a la presidencia de la empresa pública. La compañía se ha negado a ofrecer más información, alegando que se trata de «datos de carácter personal».
Otra pieza de la red socialista
Leire Díez, a la que la Guardia Civil atribuye un papel activo en los montajes mediáticos para desacreditar a jueces y mandos de la UCO, se enfrenta ahora a un horizonte judicial complicado. Según su propio testimonio, «trabajaba en sintonía con el PSOE» para garantizar la cobertura política y mediática a quienes «ayudaran en su tarea».
Su paso por Correos y Enusa —dos empresas públicas bajo control socialista— se ha convertido en un nuevo frente del caso PSOE, que ya ha salpicado a Ábalos, Cerdán, Koldo García y al propio entorno de Pedro Sánchez.