disturbios en la Vuelta Ciclista

“Nos dejaron tirados”: agentes acusan al Gobierno del desastre en la Vuelta

Los violentos actuaron de forma coordinada y con apoyo internacional, dejando 22 agentes heridos y apenas dos detenciones./ EP
La Brigada de Información de la Policía Nacional había advertido de la llegada de radicales vinculados a Hamás y Samidoun a Madrid antes de los disturbios en la Vuelta, pero Interior no reforzó la seguridad.

"Nos dejaron tirados y no nos dejaron hacer nuestro trabajo”. Así resumen su frustración los agentes de Policía Nacional desplegados durante el fallido dispositivo de seguridad de la última etapa de la Vuelta Ciclista a España, que terminó con 22 policías heridos y la suspensión de la carrera. Los sindicatos policiales JUPOL y UFP apuntan directamente al delegado del Gobierno en Madrid, al ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska y al propio Pedro Sánchez como responsables del “desastre operativo”, según publica OkDiario.

Radicales embolsados y liberados por orden superior

Uno de los momentos más graves, según relatan los propios policías, fue cuando lograron cercar a grupos radicales en las cercanías de Cibeles, pero recibieron órdenes de liberarles:

Tuvimos a los extremistas embolsados y nos hicieron soltarles. Se movieron con total libertad y se colocaron en primera línea”, denuncian fuentes del operativo.

El fallido dispositivo permitió que grupos radicales afines a Hamás y miembros de Samidoun —organización prohibida en varios países— causaran serios disturbios sin apenas oposición. Sólo dos detenidos y múltiples heridos reflejan lo que los sindicatos califican como “una operación mal diseñada y peor ejecutada”.

Listado de “anomalías” en el operativo

Los sindicatos policiales han elaborado un informe interno con las graves deficiencias que detectaron desde el primer momento:

  • Antidisturbios sin material adecuado para el control de masas, a pesar de conocerse de antemano la magnitud de la protesta.

  • Vallado inapropiado, reutilizado por los violentos como proyectiles. Los agentes exigían vallas como las empleadas en operativos como Rodea el Congreso.

  • Sin identificaciones preventivas a radicales conocidos, medida habitual para evitar altercados.

  • Falta de coordinación con agentes de paisano de la Brigada de Información, obligatorio en protestas con trasfondo político.

  • Negativa a usar blindados (BMR) incluso cuando las barricadas bloqueaban la carrera.

  • Consigna explícita de no actuar: “Se estiró el límite de tolerancia hasta lo intolerable. La orden era aguantar, sin intervenir ni cargar”, afirman.

Policías heridos y sin respaldo político

Las imágenes lo dicen todo”, sostienen desde JUPOL. Además de los 22 heridos, muchos agentes se sintieron abandonados por sus mandos y desautorizados ante los radicales. “Ni se protegió a los policías ni al público. Solo importaba evitar una mala imagen mediática”, denuncian.

Petición de dimisiones y consecuencias políticas

Tanto JUPOL como la Unión Federal de Policía exigen dimisiones inmediatas en Interior y Delegación del Gobierno. Para los agentes, lo ocurrido en la Vuelta no fue un error táctico, sino una decisión política deliberada de no actuar contra grupos vinculados al entorno de Hamás.

No querían blindados, ni cargas, ni detenidos. Pero sí querían colgarse la medalla del pacifismo. Y al final, nos costó 22 compañeros heridos”, zanjan desde el sindicato.