El jubilado que acusó a Errejón vuelve a los tribunales en busca de justicia
El conflicto entre ambas partes comenzó en 2021, cuando el jubilado acusó a Errejón de propinarle una patada en el estómago tras un mitin de cierre de campaña en Lavapiés. Aunque el político fue absuelto por falta de pruebas, las declaraciones públicas que realizó después del proceso judicial han motivado esta nueva demanda por parte del denunciante, quien considera que el exdiputado ha dañado su imagen.
La acusación de agresión y la absolución de Errejón
El jubilado presentó en 2021 una denuncia contra Errejón, alegando que el entonces diputado lo había agredido durante un enfrentamiento en el barrio de Lavapiés. Aunque el caso fue llevado a juicio, la jueza Margarita Valcarce, del Juzgado de Instrucción número 16 de Madrid, concluyó que no existían pruebas suficientes para condenar a Errejón, y el caso se cerró con su absolución. Sin embargo, en la sentencia se subrayó que "alguna de las partes no dice la verdad", sin especificar a cuál de ellas se refería, lo que dejó abiertas muchas interpretaciones en torno a la acusación inicial.
Pese a la absolución, el político hizo declaraciones públicas en las que calificaba la denuncia de "falsa", describiendo al jubilado como un "energúmeno de extrema derecha" que lo había acosado e insultado. Estas palabras han tenido un gran impacto en la vida del demandante, quien afirma haber sufrido un deterioro en su salud y su estado anímico, además de ser señalado en su comunidad como "mentiroso y delincuente".
Demanda por vulneración de honor y daños morales
Ante las declaraciones de Errejón, el jubilado, representado por el bufete Arcoser Abogados, ha decidido demandarlo por la supuesta vulneración de su honor e imagen. Según el escrito de la demanda, al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, el jubilado solicita una compensación económica de 25.000 euros por los daños morales sufridos, mencionando el estrés y miedo que le ha provocado el proceso y la afectación que ha tenido en su vida cotidiana.
En un intento de resolver la situación sin llegar a juicio, el abogado del demandante propuso una conciliación previa, a la que Errejón no asistió, lo que impidió alcanzar un acuerdo. La falta de conciliación obligó a celebrar una audiencia preliminar en julio, en la cual tampoco se logró un entendimiento entre las partes.
Posibles repercusiones del juicio
La próxima cita judicial no solo tendrá repercusiones para la reputación de Errejón, sino también para la del demandante, cuya imagen pública ha sido cuestionada a raíz de las acusaciones y el proceso judicial. Durante el juicio, el tribunal evaluará las declaraciones de ambas partes y las pruebas presentadas para determinar si el político cometió una infracción en cuanto al derecho al honor del jubilado.
Este proceso ha generado un notable interés mediático y político, con acusaciones cruzadas entre los partidos en torno a la repercusión del caso y su tratamiento en la esfera pública. Políticos como Alberto Núñez Feijóo han señalado que el Gobierno podría haber intentado minimizar el caso Errejón para evitar el desgaste político, añadiendo una capa de controversia adicional al proceso judicial.
La sentencia del tribunal en enero será clave para definir el desenlace de esta disputa, que ha afectado no solo a los involucrados directamente, sino también al contexto político y mediático en el que ambos se encuentran.