cesiones al independentismo

Cuerpo intenta salvar la reforma de Yolanda Díaz con chequera en mano

El ministro de Economía, Carlos Cuerpo. / EP

Carlos Cuerpo ha ofrecido un paquete de ayudas de 350 millones y créditos ICO a las patronales catalanas para que presionen a Junts contra su enmienda a la totalidad

En un movimiento de última hora para evitar una nueva derrota parlamentaria, el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha ofrecido a las principales patronales catalanas –Foment del Treball y PIMEC– un paquete de ayudas valorado en 350 millones de euros y una línea de crédito del ICO. El objetivo: que las pymes presionen a Junts para que retire su enmienda a la totalidad contra la reforma que propone reducir la jornada laboral en España, según publica OkDiario.

El paquete de incentivos estaba previsto para negociarse durante la tramitación posterior de la ley, pero el Ejecutivo ha decidido adelantar su oferta ante el riesgo real de que la norma impulsada por la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, no supere el primer trámite parlamentario. Según fuentes gubernamentales, esta es “la última baza” antes de una votación clave que podría suponer el naufragio de una de las principales banderas políticas de Sumar.

El papel de Junts: veto o negociación

Por el momento, Junts no ha anunciado públicamente su decisión, pero fuentes internas del partido independentista aseguran que existe un “profundo malestar” con el Gobierno por dos años de compromisos incumplidos. Aunque públicamente justifican su rechazo por el impacto negativo que tendría la reforma en las pequeñas y medianas empresas catalanas, en privado también reconocen que “tienen ganas de dar un revolcón” a Sánchez.

La votación, prevista para el próximo martes, decidirá si la iniciativa legislativa continúa su tramitación. En este primer debate se votan conjuntamente todas las enmiendas a la totalidad, por lo que si Junts mantiene la suya, se sumaría a los votos del PP y Vox, alcanzando los 177 votos, la mayoría absoluta necesaria para tumbar el texto.

Yolanda Díaz mantiene el pulso

Pese al riesgo político, Yolanda Díaz se niega a retirar la iniciativa, a pesar de las advertencias del ala socialista del Gobierno, que teme una derrota parlamentaria difícil de justificar. La vicepresidenta segunda insiste en que reducir la jornada laboral es una “cuestión de justicia social” y uno de los compromisos estrella del acuerdo de coalición.

Cuerpo, en el papel de mediador

En una imagen llamativa por el historial de tensiones con la ministra de Trabajo, ha sido Carlos Cuerpo, precisamente a quien Díaz acusó en el pasado de “injerencias casi de mala persona”, el encargado de desplegar el plan de rescate del proyecto: reuniones discretas, sonrisas forzadas y chequera en mano ante los empresarios catalanes para evitar un nuevo descalabro parlamentario.

El Gobierno confía en que, con el paquete de ayudas sobre la mesa, las patronales catalanas convenzan a Junts de que retirar su enmienda sería más provechoso políticamente que una ruptura frontal. Pero si la votación fracasa, el Ejecutivo sumaría un nuevo revés parlamentario en un otoño político que ya se anuncia cuesta arriba.