sánchez en estados unidos

«¡Corrupto, dimisión!»: Sánchez, increpado en Nueva York

Pedro Sánchez a su llegada a Nueva York. / X

Pancartas, abucheos y hasta una camioneta con mensajes de HazteOir persiguieron a Sánchez en su visita al Instituto Cervantes

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha tenido que escuchar en primera persona los gritos de protesta de varios ciudadanos españoles durante su visita a Nueva York, donde participa en la Asamblea General de la ONU. A la entrada de un acto celebrado en el Instituto Cervantes, el jefe del Ejecutivo fue increpado con consignas como: «¡Pedro Sánchez corrupto, dimisión!» y «¡No tienes vergüenza!».

Estos reproches llegan en un momento especialmente delicado para el líder socialista, después de que en las últimas horas se confirmara que su esposa, Begoña Gómez, y su hermano, David Sánchez, deberán sentarse en el banquillo por distintos procesos judiciales vinculados a delitos de corrupción y malversación.

Una protesta organizada

Los manifestantes desplegaron pancartas de la asociación HazteOir, que ha llevado incluso hasta Nueva York una camioneta con mensajes en los que se califica directamente de «corrupto» al presidente. En el vehículo, según relató la propia plataforma, aparecía una relación de los escándalos que rodean a la familia y al entorno político más cercano de Sánchez.

Desde HazteOir afirmaron: «Por tierra, mar y aire… ¡También fuera de España! Si Sánchez pretende desviar la atención de la corrupción que salpica a su entorno más próximo con cortinas de humo, ya sea en la ONU o donde sea, que sepa que no le va a salir bien».

El momento no podía ser más simbólico: mientras Sánchez busca proyectar una imagen internacional en la ONU, la justicia española avanza contra dos de sus familiares directos. La apertura de juicio oral contra Begoña Gómez por un delito de malversación y contra David Sánchez por el presunto cobro irregular de un puesto público en la Diputación de Badajoz se ha convertido en un terremoto político.

La situación se complica más aún si se añade que dos de sus hombres de confianza en el PSOE también están imputados: Santos Cerdán, en prisión preventiva acusado de tres delitos, y José Luis Ábalos, procesado por cuatro.

Reacciones del presidente

Horas antes de la protesta, Sánchez se pronunció en Nueva York sobre otro escándalo: el de las pulseras antimaltrato defectuosas, revelado por Okdiario. Por primera vez reconoció la existencia de problemas en el sistema: «El sistema funciona mejor de lo que funcionaba antes. Es verdad que en la migración de los datos hubo incidencias técnicas, pero la Fiscalía ha reconocido que las víctimas han estado protegidas 24 horas, siete días a la semana».

El presidente también quiso blindar a su ministra de Igualdad, Ana Redondo, reprobada en el Congreso, y lanzó un mensaje de apoyo: «No pienso admitir lecciones de quienes niegan la violencia machista».

Lo que antes eran cánticos en España de «¡Pedro Sánchez hijo de p…!» ha derivado ahora, según reflejan las imágenes de Nueva York, en acusaciones directas de corrupción contra el presidente. Las pancartas y gritos en plena visita oficial reflejan que la contestación ciudadana ha traspasado fronteras y que la crisis política y judicial que rodea a Sánchez ya tiene proyección internacional.