«No compartiré espacio con los asesinos de mi hermano»: víctimas de Adamuz rechazan el funeral de Estado
El dolor y la indignación de las familias afectadas por el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), en el que murieron 45 personas, se ha traducido en un rechazo explícito a la celebración de un funeral de Estado. María del Mar Fadón, hermana de Agustín Fadón, camarero del tren Alvia fallecido en el siniestro, ha asegurado que no compartirá espacio con representantes del Gobierno, al que responsabiliza de una «tragedia anunciada», según publica EL DEBATE.
Declaraciones de los familiares
En declaraciones a medios de comunicación, María del Mar Fadón ha explicado que recibió una llamada por parte de representantes del Gobierno para invitarla a participar en un homenaje oficial, invitación que rechazó de forma tajante. «Me han llamado del Gobierno; pero no compartiré ni tiempo ni espacio con los asesinos de mi hermano», afirmó.
La familiar sostiene que, a su juicio, no se trató de un accidente inevitable. «Mi hermano no se ha matado, me lo han matado», insistió, subrayando que trabajadores y profesionales del sector ferroviario llevaban tiempo alertando del mal estado de la infraestructura en determinados tramos. Según su testimonio, esas advertencias no habrían sido atendidas de forma adecuada por los responsables de la gestión ferroviaria.
Críticas a la gestión institucional
Las críticas de Fadón se dirigen de manera directa a Adif y al Ministerio de Transportes, a los que acusa de inacción y falta de responsabilidad. La familiar considera que existía información suficiente para haber evitado el siniestro y reclama que se depuren responsabilidades. «Lo que exigimos es justicia», señaló, al tiempo que cuestionó la legitimidad de los actos oficiales planteados tras la tragedia.
También mostró su desacuerdo con la propuesta de un homenaje de carácter laico impulsado desde Moncloa. «¿Quién decide cómo debe ser el funeral? En Andalucía hay una tradición y unas creencias que deben respetarse», manifestó, en referencia a la sensibilidad religiosa de muchas de las familias afectadas.
Malestar por la falta de información
María del Mar Fadón relató además episodios de confusión y desinformación vividos en los primeros momentos posteriores al accidente. Según explicó, algunas decisiones adoptadas en hospitales y centros de atención a familiares no fueron consensuadas con ellos. En ese contexto, aclaró que la ausencia de los Reyes en determinados encuentros no obedeció a una negativa de las familias, sino a decisiones organizativas en las que intervinieron cargos políticos.
Un rechazo compartido por otras familias
El malestar expresado por la familia Fadón no es un caso aislado. Otras víctimas y allegados han mostrado públicamente su rechazo a la presencia de autoridades en posibles actos institucionales. Familias como los Zamorano Álvarez, de Punta Umbría, que perdieron a cuatro de sus miembros en el accidente, han manifestado una postura similar y han hablado abiertamente de «negligencia» en la gestión del sistema ferroviario.
Algunos familiares han señalado que no desean gestos simbólicos, sino explicaciones claras y responsabilidades penales. «No queremos caras de pena ni palabras vacías; queremos saber qué falló y por qué», han expresado en distintos foros y comunicados.
Investigación judicial en marcha
Mientras tanto, la investigación judicial continúa en el Juzgado de Montoro (Córdoba), que instruye las diligencias por el accidente. Las primeras informaciones técnicas apuntan a una posible rotura de la vía como elemento clave del descarrilamiento, extremo que está siendo analizado por los peritos y organismos competentes.
Fuentes cercanas a la causa han confirmado que ya se han presentado las primeras denuncias por parte de familiares y afectados, y no se descarta que en los próximos días se sumen más personaciones. El objetivo es esclarecer las causas exactas del siniestro y determinar si existieron fallos de mantenimiento o supervisión.
Cierre informativo
Una semana después del accidente, el duelo sigue muy presente entre las familias, pero junto al dolor crece también una firme exigencia de responsabilidades. El funeral de Estado propuesto inicialmente ha quedado suspendido ante la falta de consenso, mientras las víctimas reclaman respeto, transparencia y justicia. La evolución de la investigación judicial y las conclusiones técnicas serán determinantes para aclarar lo sucedido en Adamuz y para responder a las demandas de quienes han perdido a sus seres queridos.