corrupción en el psoe

El código del dinero en B: «Jefe a» para lo legal, «jefe b» para el efectivo oculto de Ábalos

el ministro de Transportes, José Luis Ábalos y su asesor Koldo García. / Carlos Castro
Mensajes, sobres y facturas prueban el uso de dinero negro procedente de Ferraz para sufragar gastos personales del exministro y su entorno

El último informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, revelado por El Mundo, destapa el entramado económico que rodeaba al exministro socialista José Luis Ábalos.

Según esta información, Koldo García, mano derecha del exministro, y su entonces esposa Patricia Úriz, gestionaban dinero de origen desconocido procedente de la sede del PSOE en Ferraz, con el que sufragaban gastos personales y privados de quien fuera el hombre de confianza de Pedro Sánchez.

Los investigadores describen dos contabilidades paralelas y un sistema codificado en el que Ábalos aparecía mencionado como « jefe a » o « jefe b », según el origen del dinero: legal o en metálico.

El código secreto del dinero en B

De acuerdo con el informe al que ha tenido acceso El Mundo, los mensajes intervenidos por la Guardia Civil entre Koldo y su esposa revelan un lenguaje cifrado para organizar los pagos.

El 28 de enero de 2021, Koldo envió a Patricia un mensaje:

« Apunta 1.800. Jefe b ».

Cuatro días después, el tono cambiaba:

« Apunta 800 jefe a ».

La UCO interpreta que esa diferencia aludía a la procedencia del dinero: el “jefe a” correspondía a fondos declarados, mientras que el “jefe b” hacía referencia al dinero negro.

El flujo económico se mantenía de forma constante y sin control documental, incluyendo ingresos, transferencias y entregas de efectivo.

Los sobres de Ferraz y el efectivo sin control

Según El Mundo, los investigadores acreditan que los sobres de dinero salían directamente de la caja del PSOE. En un mensaje fechado en 2018, la esposa de Koldo escribió:

« Te lo llevo en el coche a Balbina y te lo dejo allí », a lo que García respondió: « El sobre de Víctor a mi mesa y el de Ferraz a la mesa del ministro ».

En otro intercambio, Celia Rodríguez, empleada veterana de Ferraz, advertía al asesor:

« El jefe se ha ido sin que le diera el money. Ven mañana, no me gusta tener tanto dinero en el cajón ».

La Guardia Civil incorporó incluso fotografías de sobres con el logotipo del PSOE llenos de billetes, prueba de que las entregas eran habituales y carentes de registro oficial.

Facturas, hoteles y favores personales

El informe también detalla cómo Koldo y su entorno mezclaban gastos personales con los del partido. El 20 de mayo de 2019, Koldo pedía a Patricia la factura de un hotel en Valencia:

« Nos cobraron un suplemento porque entró Jessica », añadiendo que esa parte no podía pasarse a Ferraz.

Un mes después, Úriz informaba a su pareja de que una trabajadora del PSOE, llamada Ana, había enviado facturas al partido por viajes y pagos realizados con su tarjeta personal, práctica que la UCO califica como « un intento de justificar gastos privados con dinero de la organización ».

Los agentes han identificado además más de 95.000 euros en gastos sin justificar, incluyendo pagos a familiares, amistades y mujeres del entorno de Ábalos, algunos de ellos etiquetados en los mensajes como « encuentros privados ».

Ferraz, el centro de la trama

Según publica El Mundo, la Guardia Civil concluye que la pareja actuaba como gestora del dinero de Ábalos, recibiendo fondos de procedencia irregular desde la sede socialista. Los pagos se realizaban al margen de cualquier control interno, lo que convierte a Ferraz, según los investigadores, en « el epicentro de un sistema de financiación opaco ».

Las trabajadoras encargadas de los fondos, entre ellas Celia Rodríguez, operaban bajo las órdenes del entonces secretario de Organización, lo que refuerza la tesis de que el flujo de dinero negro estaba institucionalizado dentro del partido.

Un sistema sin controles

La investigación apunta a que el PSOE carecía de mecanismos eficaces de fiscalización. El propio Ábalos aprobaba y recibía gastos sin verificación contable, una práctica que habría continuado incluso después de su salida del Ministerio de Transportes.

« Te dieron la última vez 8.000 euros más o menos ? », se lee en uno de los mensajes incorporados al sumario.

Para los investigadores, estos intercambios prueban una dinámica de pagos periódicos en metálico vinculados directamente al exministro.