apagón nacional

Cinco días sin una explicación del apagón nacional

La Plaza del Obradoiro durante el apagón en Santiago de Compostela. / Agostime
España lleva cinco días esperando una explicación clara sobre el apagón eléctrico que dejó el país a oscuras durante horas | El silencio gubernamental ya es un escándalo

Cinco días. Ese es el tiempo que ha pasado desde que España sufrió el mayor apagón eléctrico en décadas. Y cinco días después, el Gobierno de Pedro Sánchez sigue sin ofrecer una explicación clara y documentada sobre qué lo provocó. La ciudadanía, perpleja, empieza a preguntarse si el verdadero apagón no fue eléctrico, sino informativo.

Mientras países como Italia identificaron la causa de un fallo similar en 24 horas (en 2003 fue un árbol en Suiza), España aún no ha determinado si se trató de un fallo técnico, un sabotaje o un ciberataque, a pesar de haber movilizado incluso al CNI y al Ministerio del Interior para auditar las eléctricas.

La narrativa de La Moncloa se desmorona

El martes, la vicepresidenta Sara Aagesen presidió una reunión con las compañías eléctricas. El Ejecutivo ordenó enviar personal del CNI y de Defensa a las sedes de Red Eléctrica y otras operadoras. Pero, más allá del gesto autoritario, los datos reales siguen sin llegar.

Desde el entorno del presidente se afirma que «faltan datos». Sin embargo, el propio Gobierno admite que la información “fluye” pero no tiene “acceso a los datos”. ¿Cómo se explica esta contradicción? ¿Qué clase de control ejerce el Estado sobre su infraestructura crítica si no puede saber qué ocurre en su red eléctrica en tiempo real?

“Queremos la caja negra del sistema eléctrico”, llegó a decir una fuente oficial. Lo que muchos se preguntan es si el Gobierno también es responsable de haberla dejado sin supervisión.

Muertos, incendios y pérdidas millonarias

Mientras Sánchez y su equipo elaboran informes, diez personas han muerto por causas directamente relacionadas con el apagón, según datos de emergencias. Personas que dependían de respiradores eléctricos, que murieron intoxicadas por generadores de gasolina, o que fallecieron en incendios provocados por velas.

Los sectores económicos más frágiles, como la agricultura o la hostelería, calculan ya pérdidas por más de 1.600 millones de euros. Miles de personas atrapadas en trenes, ascensores, hospitales colapsados y comercios paralizados.

Y todo esto ocurre mientras Red Eléctrica –cuya presidenta, Beatriz Corredor, fue ministra con Zapatero– recibe elogios públicos del Gobierno, en lugar de ser auditada con transparencia.

La sombra de la negligencia

Expertos del sector llevan años alertando sobre la fragilidad de la red eléctrica ante una transición energética descontrolada, con sobrecarga de renovables mal conectadas y baja capacidad de almacenamiento.

“Había anomalías muy fuertes media hora antes del apagón”, indican informes técnicos, como ya publicó eldiarioalerta.com.

¿Por qué no se actuó antes? ¿Por qué no había un protocolo activo? ¿Por qué se improvisó en una infraestructura que sostiene la vida de millones de españoles?

Conclusión: entre opacidad y sospecha

El mayor apagón en años, una decena de muertos, daños incalculables, caos institucional y una clase política que prefiere proteger sus intereses partidistas antes que asumir responsabilidades.

Cinco días de oscuridad informativa que solo agravan la crisis de confianza que vive España. Y el reloj sigue corriendo.