Cerdán dirigió la ofensiva contra Ayuso mientras ya era investigado por corrupción por la Guardia Civil
El juicio al fiscal general destapa que el ex número tres del PSOE movilizó a todo el partido siguiendo instrucciones de Sánchez, pese a estar implicado en la trama desde 2016
Santos Cerdán, ex secretario de Organización del PSOE y figura clave en el núcleo duro de Pedro Sánchez, dirigió personalmente la operación política contra Isabel Díaz Ayuso en marzo de 2024, mientras ya estaba siendo investigado por corrupción por la Guardia Civil desde hacía años.
Según publica El Debate, la Unidad Central Operativa (UCO) ya había detectado vínculos del socialista navarro con empresas de la trama del caso Koldo desde 2016, año en que firmó una escritura privada por la que adquiría el 45 % de las acciones de Servinabar, empresa clave en el origen del escándalo.
“Pedro va a pedir la dimisión de Ayuso. Y que lo pidamos nosotros también”
La pieza central de esta revelación procede de la declaración como testigo de Juan Lobato, exlíder del PSOE de Madrid, quien testificó que el 13 de marzo de 2024 —horas antes de la sesión de control en el Congreso— recibió una llamada de Cerdán dándole instrucciones directas.
Lobato informó inmediatamente a su equipo por WhatsApp: «A ver un tema. Me llama Santos. Pedro va a pedir ahora a Feijóo que dimita Ayuso. Y que lo pidamos nosotros también».
Ese mensaje forma parte del sumario, ya que Lobato entregó su móvil voluntariamente en el Tribunal Supremo.
Coordinación total entre Moncloa, Ferraz y el PSOE madrileño
Lo que El Debate documenta es una movilización del aparato socialista en bloque, orquestada por Cerdán, pese a que ya había estallado públicamente el caso Koldo con la detención del propio exasesor de Ábalos en febrero de 2024.
Mientras tanto, Pedro Sánchez lanzó cinco veces la exigencia de dimisión de Ayuso en apenas dos minutos y medio desde la tribuna del Congreso, en lo que hoy se interpreta como una maniobra coordinada con Ferraz y Moncloa.
Presiones internas: Lobato desoyó las órdenes el primer día
A pesar de las presiones, Lobato se negó ese día a exigir la dimisión de Ayuso, aunque lo hizo al día siguiente. Según El Debate, Cerdán volvió a presionarle por mensaje a las 10:15 horas:
«No te quedes en si lo sabía. Hay que pedir la dimisión. Tiene que salir todo el PSM pidiendo la dimisión de Ayuso».
La implicación de Pilar Sánchez Acera y Francesc Vallès
También revelan el papel clave de Pilar Sánchez Acera, jefa de gabinete de Óscar López, y del entonces secretario de Estado de Comunicación, Francesc Vallès, como nexos directos entre Moncloa y el PSOE de Madrid.
Acera, incluso, insistió a Lobato en que usara el polémico correo del caso Ayuso en sede parlamentaria, a pesar de que ni siquiera había sido publicado. Lobato se negó:
«Pilar quiere que yo saque el mail de la Fiscalía. Que no ha salido, pero que lo saque yo… No puede ser», escribió Lobato a su jefe de gabinete.
Cerdán ya estaba bajo investigación judicial cuando activó la operación
Los investigadores de la UCO ya habían empezado a seguir a Santos Cerdán a finales de 2023. El propio juez Leopoldo Puente, instructor del caso, afirma en un auto que:
«Los consistentes indicios de criminalidad apuntan a que era Cerdán quien se encargaba de reclamar a las constructoras indebidamente favorecidas las cantidades adeudadas, las recaudaba y las hacía llegar a Ábalos y García».
Un caso que cuestiona la legitimidad de toda la ofensiva contra Ayuso
Los documentos recogidos por El Debate exponen una situación de máximo cinismo político: un alto cargo del PSOE, ya bajo el foco judicial, coordinando una campaña institucional desde el poder para tumbar a una presidenta autonómica en plena tormenta interna y sin resolución judicial firme.
El objetivo, tal y como relatan los propios chats aportados por Lobato, era "generar el máximo ruido posible" para distraer la atención pública de las elecciones catalanas y la falta de presupuestos.