La causa contra el exDAO podría ampliarse con una nueva denunciante
Una vigilante de seguridad se ha puesto en contacto con el abogado de la primera denunciante para trasladar su relato, aunque por el momento no ha formalizado denuncia ante los juzgados
El caso que ha provocado la dimisión de José Ángel González Jiménez, exdirector adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, podría adquirir una nueva dimensión tras la aparición de un segundo testimonio. Una mujer se ha puesto en contacto con el abogado que representa a la inspectora que interpuso la primera querella por presunta agresión sexual para comunicarle que ella también habría sido víctima de comportamientos inapropiados por parte del exalto mando.
Según fuentes jurídicas, esta segunda mujer es vigilante de seguridad y, por el momento, no ha presentado denuncia formal ante los juzgados. Su acercamiento al despacho del letrado Jorge Piedrafita se habría producido después de hacerse pública la admisión a trámite de la primera querella. De momento, no consta que su relato se haya incorporado al procedimiento abierto en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 8 de Madrid ni que se haya iniciado una causa independiente.
La primera denuncia, registrada el pasado 9 de enero, fue admitida a trámite y atribuye al exDAO delitos de agresión sexual, coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos. El escrito judicial describe un episodio ocurrido en abril de 2025, cuando la inspectora —que se encontraba bajo la jerarquía directa del entonces número dos de la Policía— habría sido presionada para acudir a una vivienda oficial. Según su relato, allí se produjo la agresión. La querella recoge además una posterior secuencia de llamadas, mensajes y supuestas presiones destinadas a evitar que denunciara los hechos.
El juez ha citado a declarar tanto a la denunciante como al propio González Jiménez el próximo 17 de marzo, fecha clave en la instrucción. Además, ha solicitado la entrega íntegra del material probatorio aportado por la acusación, que incluye grabaciones de audio, mensajes y registros de llamadas.
La aparición de un segundo testimonio introduce un elemento adicional de presión en un procedimiento que ya había generado una fuerte conmoción interna en la Policía Nacional. Aunque todavía no se conocen los términos concretos de los hechos que esta mujer atribuye al exDAO, su relato apuntaría a comportamientos similares en cuanto a abuso de posición o conducta impropia. No obstante, hasta que no exista denuncia formal, su testimonio no tendrá recorrido procesal.
La defensa de la primera denunciante ha pedido al juzgado que extreme las medidas de confidencialidad tras la filtración de datos personales de su clienta. Esa situación llevó al Ministerio del Interior a ofrecerle protección policial, medida que fue aceptada. El abogado ha solicitado que las pruebas documentales solo puedan ser consultadas en sede judicial bajo supervisión, con el fin de evitar nuevas filtraciones que puedan vulnerar la intimidad de la víctima.
Por su parte, el exdirector adjunto operativo dimitió horas después de conocerse la admisión de la querella, afirmando que lo hacía para proteger el “buen nombre” del Cuerpo y defenderse en el ámbito judicial. Desde el Ministerio del Interior sostienen que actuaron en cuanto tuvieron conocimiento formal del caso.
La posible existencia de más testimonios, aunque todavía no formalizados, ha reavivado el debate interno sobre los mecanismos de control y los protocolos frente al acoso en estructuras jerárquicas complejas. Por ahora, la causa judicial sigue centrada en la querella inicial, a la espera de las declaraciones previstas en marzo y de que se determine si este nuevo relato deriva en acciones legales concretas contra el exmáximo responsable operativo de la Policía Nacional.