CORRUPCIÓN

El ‘caso David Sánchez’ amenaza con otro dedazo socialista

El fantasma del enchufismo sacude otra vez a Badajoz. / EP
La Diputación de Badajoz vuelve a estar bajo fuego: el puesto que ocupó el hermano de Sánchez reabre el fantasma del enchufismo

Las alarmas vuelven a sonar en la Diputación de Badajoz. El puesto directivo que dejó libre David Sánchez Pérez-Castejón, hermano del presidente del Gobierno, será examinado la próxima semana en un proceso que ya genera recelos entre trabajadores y fuentes políticas consultadas. La posibilidad de que se repita el patrón de un nuevo enchufe se encuentra sobre la mesa.

Los días 24 y 25 de septiembre, un tribunal entrevistará a los 16 aspirantes admitidos para cubrir la plaza de director de la Oficina de Artes Escénicas. La cifra contrasta con el proceso de 2017, cuando solo nueve candidatos se presentaron, entre ellos el propio hermano de Pedro Sánchez, quien finalmente se alzó con el puesto en medio de una fuerte polémica sobre la validez de sus credenciales académicas y profesionales.

Currículos de peso, pero sospechas persistentes

Según ha podido cotejar The Objective, en esta ocasión los expedientes de los candidatos muestran un alto nivel profesional. Se incluyen directores de orquesta de reconocido prestigio, músicos con formación universitaria e internacional y docentes con experiencia en conservatorios españoles. Entre ellos figura incluso Cristina Inmaculada de Frutos Alonso, directora de orquesta que ya compitió contra David Sánchez en la convocatoria de 2017.

A pesar de estas credenciales, en los pasillos de la Diputación persiste la idea de que el proceso podría tener ya un desenlace predeterminado, como en anteriores polémicas. El recuerdo del hermano del presidente, que bajo el nombre artístico David Azagra consiguió la plaza en medio de acusaciones de trato de favor, sigue pesando sobre la institución.

Un proceso bajo la lupa judicial

El contexto no ayuda. La Audiencia Provincial de Badajoz debe pronunciarse próximamente sobre el juicio que afecta tanto a David Sánchez como a Miguel Ángel Gallardo, expresidente de la Diputación. En paralelo, voces del entorno socialista y opositor advierten de que la sombra del nepotismo amenaza de nuevo la credibilidad de la institución provincial.

Las bases de esta nueva convocatoria introducen algunos matices más estrictos, como la exigencia de que los títulos extranjeros estén homologados en España. Sin embargo, los requisitos esenciales siguen siendo prácticamente los mismos, lo que alimenta la percepción de que las modificaciones no bastan para disipar las dudas.

La sombra del pasado

La polémica por la contratación de David Sánchez no fue un episodio aislado. Testimonios recogidos señalan que ya en 2014 hubo conversaciones para buscarle un encaje en la Diputación, aunque finalmente no prosperaron. Su llegada en 2017, sin embargo, coincidió con un momento clave: la pugna de su hermano por recuperar la Secretaría General del PSOE.

Aquella plaza, conseguida en un proceso cuestionado por rivales y opositores, dejó una cicatriz que todavía hoy se reabre cada vez que la Diputación convoca un cargo directivo. Y ahora, con un puesto sensible de nuevo en juego, el temor a otro enchufe vuelve a marcar la agenda política en Extremadura.